España logra vencer a Hungría en el último suspiro

Celia Carbonell trata de escaparse de una defensora húngara durante el encuentro de anoche. :: Díaz Uriel/
Celia Carbonell trata de escaparse de una defensora húngara durante el encuentro de anoche. :: Díaz Uriel

En un encuentro igualado las chicas de Ortega le arrebatan la victoria a un equipo magiar con más ritmo y más explosivo

P. SÁENZ SAN JUAN

logroño. España le arrebató la victoria a Hungría por los pelos y contra viento y marea en un 65-63, sumando la canasta de la victoria en el último segundo, sobre la bocina.

0

0

España
Carbonell (4), Pueyo (8), Méndez (7), Galve (4), Hermosa (6) -cinco inicial-, Verano (2), Hernández (3), Caballero (8), Puiggros (9), Moya (2), Carrera (8) y Gamarra (4).
Hungría
Angyal (10), Varga (11), Dombai (5), Mányoky (7), Kiss (13) -cinco inicial-, Budàscsik (1), Horváth (10), Boros (0), Munkácsi (0), Tóth (3), Szirony (0), yTóth Franka (3).
Parciales
10-11, 17-23, 28-28, 30-40, 38-49, 49-55, 59-57, 65-63.
Árbitro
Jose María Terreros y Jose Ignacio Martínez.
Incidencias
amistoso entre España y Hungría disputado en el Palacio de los Deportes ante un centenar de personas.

Hungría llegó a Logroño pisando fuerte y con paso firme. Desde el minuto uno dejó claro que no se irían sin haber luchado como verdaderas gladiadoras en la cancha. Tal fue la fuerza de entrada de Hungría que, tan solo transcurridos los dos primeros minutos del encuentro mostraron sus intenciones a una España que no se dejó intimidar. Las de Miguel Ángel Ortega también dejaron bastante claro que no se iban a marchar sin haber mostrado sus armas. El primer cuarto del partido, marcado por la igualdad, vaticinó la fuerte competitividad de ambas selecciones sobre la cancha.

Durante el segundo cuarto las chicas de Ortega tuvieron muchos fallos en la elección de los tiros y se mostraron poco acertadas. Hungría, en cambio, mediante una serie de pases mucho más efectivos, supo desarrollar su buen juego en la capital riojana.

Fue un partido de juego interior, con pocos triples, de tires y aflojes en el que España, un poco lenta, estuvo siempre a rebufo de una veloz y efectiva selección magiar. Los ataques de las locales eran lentos, premeditados y con muchos pases indecisos en los que ninguna de las chicas encontraban la mejor opción de canasta. Por su parte, el bloque visitante fue más rápido y decidido, más explosivo.

La gran protagonista de España fue Laura Méndez, creando mucho peligro en los contraataques. La joven escolta apareció en los momentos claves del encuentro y fue una de las piezas más importantes del conjunto español.

La equidad llegó hasta el último suspiro, justo cuando Estel Puiggros logró con un gancho la agónica victoria a España.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos