LEB ORO

Una derrota en 360 segundos

Adala Moto y Yates, en plena pelea en la zona. :: sonia tercero/
Adala Moto y Yates, en plena pelea en la zona. :: sonia tercero

El Clavijo tira un partido que tenía encarrilado ante Prat (62-68) en unos seis minutos finales desastrosos Los riojanos entraron en el último cuarto con nueve puntos de ventaja

VÍCTOR SOTO LOGROÑO.

Hay partidos que no se ganan y otros que se pierden. La diferencia es sutil pero existe. Ayer, el Robusta Clavijo perdió un choque contra un Prat que en Logroño pareció un equipo menor y quebradizo, a excepción de los 6 minutos finales, cuando Agada hizo sangre de los riojanos. En seis minutos, es decir, en 360 segundos, los de Jenaro Díaz sólo anotaron un punto y encajaron quince. También sufrieron decisiones injustas de los árbitros, cometieron faltas infantiles, pérdidas de balón, malas decisiones de tiro... Pero es que anotaron un punto y así no se puede ganar un partido. Sólo perderlo.

62 ROBUSTA CLAVIJO

68 CB PRAT

A falta de esos fatídicos 360 segundos para el final, un triple de Carlos Martínez dejaba a los locales con un aparentemente cómodo tanteador: 61-53. Tocaba defender con seriedad, como se había hecho durante todo el partido, y jugar con la desesperación de un rival que llevaba casi 25 minutos por detrás en el tanteador.

Pero en el Clavijo las sombras acechan en cualquier parte. Así, con la posibilidad de volver a la renta de 10 puntos, Coggins subió un balón de ataque a ritmo de octogenario. El segundero corría y el norteamericano andaba. Ocho segundos. Balón para Prat y un tiro libre anotado por Agada. Ya eran siete puntos de renta. Una nueva opción de anotar, una falta en ataque de Adala Moto. Y triple de Agada, que había pasado de espectador a ejecutor. Quedaban 3m30 segundos. Otro ataque nefasto y una captura ofensiva de Prat que se saldaba con otro triple, esta vez de Josep Pérez para poner el 61-60.

Tiempo muerto. ¿Nuevas ideas? ¿Tranquilidad? ¿Consciencia? No, dos triples fallados por Coggins y Bravo. Una antideportiva a Cate pudo cambiar el rumbo del choque, pero Yates sólo anotó un tiro, ese punto solitario, y los riojanos no aprovecharon la siguiente posición. A falta de un minuto, Agada respondió con un lanzamiento de dos y luego, tras una pérdida de Quintela, con un triple a falta de 38 segundos. Faltaba el remate final: otro tiro exterior fallado por Coggins y Yates, con el balón ya capturado en ataque, lo perdía. Agada firmaba, desde la línea de tiros libres sus últimos puntos y Bieshaar, con otro triple desesperado, echaba la última palada de tierra.

Adiós al triunfo, adiós a las buenas sensaciones. Adiós a encadenar dos triunfos y adiós, sobre todo, a dar un respiro y tomar confianza. Porque el de ayer fue un buen partido de 34 minutos que acabó como un desastre completo. Una injusticia que el trabajo no cuente. También que pierda un equipo con mayor valoración o que captura más rebotes o recupera más balones. Pero todo es filfa si no se anota en el momento clave. Aunque no ayuden los árbitros, aunque los nervios acechen. Ayer el Clavijo tenía que haber salido del Palacio con una victoria. Y no lo hizo.

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