Baloncesto

Este Clavijo se merece que vayan a verlo

El equipo logroñés derrota con contundencia al Huesca tras un fantástico tercer cuarto y la afición logroñesa puede disfrutar por fin de unos últimos minutos en los que el triunfo ya estaba asegurado

Luismi Cámara
LUISMI CÁMARALogroño

Por fin el Palacio de los Deportes conoció que existen los triunfos tranquilos, que un buen partido también puede acabar con unos finales en los que disfrutar de una victoria ya cerrada y vivir los fallos y los aciertos sin la necesidad de tener que sufrir cada ataque.

Este domingo, la afición logroñesa disfrutó de cuarenta minutos de buen baloncesto, con momentos fantásticos de acierto, con una defensa cooperativa, activa y vibrante, y con el mejor Robusta Clavijo que se ha visto en tiempos. Por juego, por continuidad, y por la sensación que transmitió de que las piezas comienzan a encajar, que los roles ya se han asumido y que el camino empieza a estar más despejado y mejor iluminado.

Ahora falta saber si los aciertos del contundente resultado obtenido ante el Levitec Huesca (103-85) se mantienen en el tiempo y esa placidez de los últimos minutos en la cancha logroñesa se pueden trasladar al final de la temporada para disfrutar, por fin, de una campaña sin agobios ni tensiones. Este Clavijo sí que se merece una afición más numerosa. Este Clavijo sí que se merece que vayan a verlo.

El Clavijo mostró solvencia en la primer mitad, con un equipo bien conjuntado, que movía bien el balón y que encontraba situaciones claras de tiro, tanto dentro como fuera de la zona, a base de penetrar y doblar. Atrás, las ayudas constantes provocaban recuperaciones que se convertían en rápidas transiciones.

Tras unos primeros minutos de asentamiento, el Clavijo tomó el mando con pequeñas ventajas, con un Gutenius acertado pero que tiene que mostrarse más sólido atrás. De la mano del sueco, los locales tomaron una renta de siete puntos (21-14) que Fontet se encargó de acortar antes de finalizar el cuarto (24-22). Los logroñeses tenían problemas para contener los postes oscenses bajo los aros (Van Wijk acabó con 21 puntos, 7 rebotes y 28 de valoración) y, por momentos, ni las ayudas defensivas podían contener a los pivotes rivales.

Una buena salida en el segundo periodo permitió a los de Jenaro Díaz alcanzar la máxima diferencia del choque (37-29, minuto 14). Sin embargo, un rato de inconsistencia y falta de concentración del Clavijo provocó encajar un parcial de 0-8 que puso por delante al Huesca (42-45). Parecía que los aragoneses iban a alcanzar el descanso por delante en el marcador. Tre Coggins lo evitó sacándose de la chistera un 3+1 que, al menos, permitió a los azules marcharse al vestuario con una mínima renta después de controlar buena parte del choque.

El despegue

La tónica no parecía variar tras la reanudación. Pero, ¡vaya que si cambió! El Clavijo estaba más dispuesto a llevarse el triunfo, aunque el aparente dominio no se reflejaba en el electrónico. Eso sí, el Huesca no era capaz de repetir la actuación de la semana anterior, en la que doblegó al imbatido Breogán, pero se agarraba al partido como podía, sin permitir que el adversario se escapara demasiado.

De nuevo, un certero Tre Coggins se puso a la cabeza de la ofensiva logroñesa y el Clavijo logró dos parciales que acercaron el necesario triunfo a los de Díaz. El primero, un 13-2 que alejaba a los oscenses más allá de los diez puntos (61-50). El segundo (un 8-0 tras un tiempo muerto), dejó las cosas todavía más claras (69-54).

El Palacio disfrutaba del mejor juego del año, con el escolta estadounidense, Moto (8 puntos, 8 rebotes), Balamou (10 puntos) Yates (11 puntos), Carlos Martínez (16 puntos, 20 de valoración) y Quintela (15 puntos, 7 asistencias, 19 de valoración). El acierto de cara al aro era evidente, pero el compromiso atrás daba la clave de dónde se estaba asentando la victoria. Con la versión más caliente de Coggins (extraordinaria la segunda mitad del estadounidense, que acabó con 25 puntos, seis de nueve en triples y 23 de valoración), se dejó casi certificado (84-65) el trascendental cuarto triunfo de la liga regular, que le permite quedarse a una victoria de un grupo de rivales con los que peleará por salir de la parte baja de la clasificación.

Los aficionados del Clavijo disfrutaron como nunca en los últimos minutos -los más tranquilos que se recuerdan por estos lares en mucho tiempo-, con sus jugadores empeñados en acabar dando espectáculo. Un espectáculo que merece la pena vivir en directo.

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