El Clavijo se crea un problema grave por un mal inicio de partido

Antonio Díaz Uriel

En los primeros diez minutos, los riojanos concedieron una renta a los jóvenes catalanes que resulto decisiva

EFE Logroño

El Clavijo ha encajado este miércoles una derrota por 72-80 ante el Barça B que le crea problemas en la competición no solo por seguir penúltimo sino porque ve irse a un rival directo.

El equipo riojano se acordó al final de un inicio de partido nefasto, en el que los nervios -por la trascendencia del encuentro- le jugaron una mala pasada.

72 Clavijo

(14+14+20+24): Coggins (13), Adala Moto (8), Yates (9), Carlos Martínez (10), Erik Quintela (10) -equipo inicial- Newby (10), Gutenius (5), Cabot (2), Balamou (4) y Terrence (1).

80 Barcelona

(24+13+22+23): Frazier (16), Pol Figueras, Aleix Font (26), Sergi Martínez (14), Herun (7) -quinteto inicial- Esteban (3), Diagne (4), Dedovic (10) y Aza.

PArciales
14-24, 28-37 (descanso), 48-59 y 72-80 (final).
árbitros
Zafra y Lucas. Eliminaron por faltas al local Adala Moto
incidencias
Unos 700 aficionados en el Polideportivo Lobete de Logroño.

En esos diez minutos iniciales los riojanos tuvieron una selección de tiro nefasta (6 tiros en 17 intentos) y concedieron una renta a los jóvenes catalanes que resulto decisiva (14-24).

Porque luego el partido fue diferente, sobre todo tras el descanso, pero cuando hay igualdad, diez puntos, son muchos puntos.

Además la mejoría no llegó tampoco en el segundo cuarto, en el que la defensa riojana fue mejor y el Barcelona no estuvo cómodo, pero aún así se fue al vestuario casi como estaba (28-37).

Pero a pesar de todo, el Clavijo tuvo sus opciones gracias a su energía y a un juego más agresivo en ataque tras el descanso; pero tampoco eso supo aprovecharlo.

Se metió pronto en el partido (36-39) gracias a Coggins y Adala Moto, pero vio como la calidad individual de los catalanes volvía a abrir el marcador en apenas dos minutos (36-44).

Y Newby, en el triple, volvió a "comprimir el choque (42-44) y de nuevo el Barcelona, con el poder que tenía bajo el aro se fue de nuevo al final del tercer periodo (48-59).

El Clavijo seguía atrás, pero había encontrado la receta para remontar: jugar rápido y agresivo y seleccionar bien el tiro.

Así, en tres minutos volvió a meter miedo a su rival (61-63), pero justo entonces volvió a su peor versión, con errores de ataque, decisiones individuales precipitada y pérdidas de balón que le condenaron.

En solo dos minutos el Barcelona volvió a verse cómodo (61-70) y ya no tuvo problemas para ganar un partido en el que a pesar de su juventud mostró más aplomo que el Clavijo.

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