LEB ORO

El Clavijo careció de continuidad

Félix Balamou mostró su potencia física en las canastas como ésta de la imagen. :: díaz uriel/
Félix Balamou mostró su potencia física en las canastas como ésta de la imagen. :: díaz uriel

Un Lleida muy regular, con una defensa atosigante y con Feliu en figura, se hizo con la victoria

CARLOS FERRER

Logroño. El Clavijo sufrió una nueva derrota en casa, esta vez ante el Lleida, y demostró sobre el parqué que le queda aún bastante recorrido para ser un conjunto regular. Los altibajos, la falta de continuidad en el juego, hicieron que el Clavijo perdiera un partido que inició a buen ritmo y con solvencia ante el aro rival, para irse diluyendo frente a una defensa leridana que se le atragantó por momentos.

El equipo de la Terra Ferma, con un Miguel Feliu en plena forma, un Dukanovic de enorme precisión y un Martí muy metido en el juego, se llevó un triunfo que fue puliendo a medida que fue transitando por el partido. Los riojanos, de más a menos, con buena defensa, pero demasiado aturrullados en ataque. Gutenius se cargó pronto de faltas y no pudo mantener su gran inicio.

Buen inicio riojano

El Clavijo tuvo un comienzo eléctrico, pero bajó el ritmo y se vio superado por el Lleida

Cogió enseguida el gusto al gatillo William Gutenius, que anotó los tres tiros de cuatro que realizó en el primer cuarto. Unido a ello, Balamou empezó a dar muestras de su fortaleza, anotando cerca de la canasta con unos saltos imponentes. Entre los dos llevaban el peso del partido para los locales, mientras que en el visitante eran Martí y Jackson los que anotaban, hasta que entró en cancha Miguel Feliu para sumar dos triples y un lanzamiento de dos, y evitar que el Robusta se pudiera alejar en el marcador.

De los veinte puntos del Clavijo, Gutenius había anotado doce y Balamou seis, para dejar dos a Yates, en pugna con los hombres altos del conjunto rival. Rubin puso la guinda en el Lleida para llegar a los diecisiete puntos. Al final, 20-17, con un gran acierto de Gutenius, pero con errores que evitaron una renta mejor.

En el segundo cuarto, el Lleida mantuvo la diferencia gracias a la buena entrada de Mbaye, al que respondían por parte riojana Yates, ya en juego, y Moto, que sumaba bajo el aro sus primeros puntos. Pero los de Comenge pusieron una defensa presionante, cortando las líneas de pase, lo que llevó a los riojanos a cometer errores, que significaron que el Lleida se pusiera por delante en el luminoso (32-35), con un Dukanovic muy activo y seguro, bien acompañado de nuevo por el omnipresente Feliu.

En el Robusta, Coggins encontró tiro y Yates hizo valer su calidad bajo los aros para llevar el partido a un parcial de 19-19 en el cuarto e irse ambos equipos al descanso con ventaja del Clavijo por 39-36. Si en el primer cuarto sólo se lanzaron dos tiros libres, a cargo de Jackson, en el segundo fueron catorce los tiros libres en ambas canastas. Las defensas fueron muy agresivas y forzaron esas situaciones.

Mejor el Lleida

Entró mucho más enchufado el Lleida tras el descanso. Tanto es así que después de la primera canasta de Yates, se fueron los visitantes a un parcial de 2-13 para situarse en el marcador con seis puntos de ventaja (43-49), merced a una defensa que se atragantaba a los riojanos y buenas acciones de ataque por medio de Martí y Sutina, sobre todo.

La reacción no se hizo esperar y Yates y Moto, en dos canastas muy trabajadas, empataron el partido a 49. Rubin, Dukanovic, con un triple de larga distancia, y Mbaye ponían en 56 puntos a los suyos. Los de Jenaro Díaz se aplicaban en defensa, pero seguían errando en ataque, lo que daba seguridad a los rivales para mantener la ventaja. Un postrer lanzamiento de tres de Quintela dejaba el marcador en 54-56 ante el último cuarto.

Dos canastas de Cabot y Bieshaar, tras la de Hermet empataban el partido a 58. Cabot respondía con otro triple al de Dukanovic y el partido entraba en un toma y daca con mucha igualdad, pero de nuevo con Feliu llevando las riendas del Lleida. Los triples visitantes hicieron daño y tras otros dos de Feliu y Rubin, y un palmeo de Martí, se fueron al 65-71 a 4.40 del final.

En el Clavijo, Cabot y Yates hacían frente, pero la falta de puntería y la seguridad de los Rubin, Martí y Feliu ante la canasta riojana mantenían una buena diferencia (66-75), que Quintela y Balamou rebajaban a cuatro puntos (71-75) a 2:22 para al final asegurar Mbaye con una canasta bajo aro y la defensa ilerdense para hacer inútil el intento de remontada de los riojanos, atolondrados en ataques sin premio.

La canasta de Yates hizo soñar a 31 segundos para el final, pero no hubo tiempo ni acierto para la épica y terminó ganando el Lleida por 75-81.

Esa falta de continuidad, en un conjunto nuevo como es el actual Clavijo, se supera con entrenamientos y adaptación de los jugadores. Están a tiempo para conseguir esa continuidad en el juego, la que ayer le faltó al equipo riojano para sumar su tercera victoria de la temporada.

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