COPA DEL REY

El Barça se crece con Pesic y repite final en Las Palmas

El equipo azulgrana, con otro gran partido de Heurtel, ofrece una nueva demostración de compromiso y sacrificio colectivo

A. GÓMEZ

las palmas. Con Svetislav Pesic es otro Barcelona. El regreso del técnico serbio al banquillo azulgrana ha propiciado un giro tan radical en el Barça que el equipo culé ahora puede incluso albergar esperanzas de romper la hegemonía del Real Madrid y conquistar en Las Palmas un título de Copa que no gana desde hace cinco años. Después de rebelarse en cuartos y derrotar al Baskonia en un duelo de alto nivel, el Barcelona, dirigido de nuevo por un gran Thomas Heurtel, doblegó también con brillantez al Herbalife Gran Canaria, que en un choque muy físico y exigente tuvo que entregarse ante el ritmo, la intensidad y el carácter de un conjunto totalmente revitalizado que volvió a dar una lección de compromiso, concentración y sacrificio colectivo.

74 GRAN CANARIA

87 BARÇA

Herbalife Gran Canaria
Mekel (2), Rabaseda (2), Brussino (8), Aguilar (11) y Balvin (3) -quinteto inicial-. Oliver (5), Eriksson (25), Seeley (2), Báez (3), Pasecniks (10) y Radicevic (3).
Barcelona Lassa
Heurtel (13), Koponen (4), Sanders (8), Moerman (7) y Tomic (6) -quinteto inicial-. Ribas (12), Hanga (12), Navarro (3), Oriola (14) y Claver (8).
Parciales
15-21, 28-20, 13-27 y 18-19.
Árbitros
García González, Conde y Calatrava.
Incidencias
Segundo partido de semifinales de la Copa. 9.844 espectadores.

El Barcelona, que no saborea un título desde que conquistase la Supercopa en 2015, repetirá en la capital grancanaria la final de la Copa del Rey que le enfrentó al Real Madrid hace tres años, precisamente cuando disputó su último partido decisivo en el torneo del KO. En la presente edición, tras despedirse de la Euroliga y deambular también en la Liga Endesa, era candidato a caer eliminado a las primeras de cambio en la competición copera, pero el 'efecto Pesic' ha provocado una espectacular reacción en unos jugadores entregados que ahora sí quieren jugar y juegan como equipo y se sienten importantes.

Así ocurrió de nuevo ante el Gran Canaria, que soñó con dar la campanada en el primer tiempo con su orgullo (un parcial de 15-1) y los 17 puntos (5 de 6 triples) del exazulgrana Marcus Eriksson en sólo once minutos y medio, pero que tras el descanso sufrió la incansable presión y el espectacular despliegue defensivo del equipo catalán, contagiado en carácter por Pierre Oriola. Se conjuró el Barcelona tras el descanso para potenciar su trabajo bajo los aros y abrió entonces en el Gran Canaria una hemorragia imposible de detener. Con un ritmo frenético en la lucha por todos los balones el Barça firmó un parcial de 0-11, para recuperar una diferencia de diez puntos (49-59) y abrir el camino hacia el triunfo de forma definitiva.

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