Baloncesto

El agujero se hace más oscuro

El agujero se hace más oscuro

El Campus Promete cayó en Vitoria ante el Lacturale Araski (66-57) y ve ya a sus predecesores a tres victorias de distancia

Luismi Cámara
LUISMI CÁMARALogroño

El agujero se hace más profundo y oscuro. El Campus Promete cayó en Vitoria ante el Lacturale Araski (66-57) y ve cómo la salvación se le va complicando semana tras semana. Con su único triunfo, sólo el Quesos El Pastor le iguala en su mal camino, en una tabla cerrada por el Estudiantes, único equipo al que han superado las riojanas y que cuenta con su casilla positiva a cero. Pero lo peor es que el rival que le precede ya se escapa a tres victorias y mucho tienen que cambiar las cosas para poder recortar esa preocupante distancia con un tercio de la liga regular ya superado.

66 Lacturale Art Araski

I. García (3), C. Molinuevo (4), I. Etxarri (7), A. Aldalur (4), N. Van den Adel (9), A. Agirre (0), L. Pardo (6), U. Diallo (4), M. Tudanca (11), R. Silva (9), J. Forster (9).

57 Campus Promete

C. Aponte (0), P. Estebas (5), L. Herrera (0), A. Knezevic (8), P. Hall (7), S. Da Silva (10), L. Knight (11). V. Gidden (12), M. Jovanovic (4), W. Knight (0).

Con lo bien que comenzó el partido, lo decepcionante que resultó el desenlace final.

Las logroñesas entraron con muy buen pie. El 2-10 de inicio tenía muy buena pinta. Los certeros lanzamientos y la capacidad para sumar segundas opciones gracias al rebote ofensivo les dio una rápida ventaja que, sin embargo, se esfumó con los continuos errores posteriores en ataque y el despertar de las vitorianas.

El Promete aguantó el mando el primer cuarto (17-21), pero el segundo fue nefasto para los intereses de las visitantes. Con un parcial de 20-8, el Araski logró una renta importante con la que se fueron al descanso (37-29). Las jugadoras de Made Urieta subieron el nivel defensivo y mostraron un juego coral que se atragantó a un rival más deslavazado en sus esquemas y en el que Gidden (12 puntos y 15 rebotes) intentaba mantener el tono al partido pero con muy poca ayuda de sus compañeras. Especialmente sangrante resultó el desacierto de cara al aro de Jovanovic, con un nefasto 2 de 13 en tiros de campo (cero de nueve en triples y un -7 de valoración), y el horrible porcentaje desde la línea de personal (7 de 14), que se convirtieron en un lastre para poder optar al segundo triunfo del año.

Las sensaciones se mantuvieron tras el descanso y, pese a algunos intentos comandados por una intensa Da Silva, el conjunto alavés lograba mantenerse arriba, incluso por encima de la barrera mental de los diez puntos (53-42) sin necesitar siquiera demasiada claridad en el campo rival. Le bastaba con un intenso tono atrás para no ver en riesgo la superioridad que mostraba el marcador.

Cierto es que la zona planteada por Elorduy durante buena parte de la segunda mitad se atragantó al Araski. Pese a los intentos de las verdes de hacer circular el balón, no encontraban posiciones cómodas para anotar.

Y el Promete tuvo ahí su oportunidad. De hecho, con Hall al mando de las operaciones, logró colocarse a dos puntos cuando apenas restaban tres minutos de partido (57-55). Los triples de Van den Adel y de la exjugadora del Promete Marta Tudanca (11 puntos y 8 rebotes) y el desconcierto visitante, cuando más falta hacía un punto de calma, acabaron por finiquitar un duelo en el que las riojanas tenían puestas muchas esperanzas de cara a comenzar a sacar la cabeza del pozo. Al final, lo que parecía una oportunidad se convirtió en un nuevo palo para el conjunto riojano, que aumenta ya la preocupación por una trayectoria que no es capaz de levantar el vuelo.

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