La Rioja

Nicole Romeo, máxima 
anotadora de las riojanas 
ayer, intenta la bandeja. 
:: miguel herreros
Nicole Romeo, máxima anotadora de las riojanas ayer, intenta la bandeja. :: miguel herreros

LIGA FEMENINA

El Promete se despide de su racha

  • Las riojanas caen ante el Zamarat tras un inicio brillante y una descomposición paulatina

  • El tropiezo de las rivales directas por la cuarta plaza permite a las de Bou mantener esa posición

logroño. Lo que parecía que iba a ser un paseo triunfal para el Campus Promete se complicó hasta el descalabro en una jornada en las que las de Andreu Bou se jugaban mucho. No hubo quinto triunfo consecutivo ni las grandes sensaciones de partidos anteriores. Sí se mantuvo la cuarta plaza debido a los errores de los rivales directos y también se registró una tremenda emoción y el apoyo de un público que trató de empujar a las suyas en un desesperado intento de reacción final. Pero fue insuficiente.

El Promete pasó de la excelencia a la indolencia para entregar el partido al Quesos El Pastor, que se rehizo de un mal inicio para acabar llevándose el choque. Falló el juego coral de otras tardes y la excesiva dependencia de Nicole Romeo y Robyn Parks facilitó las cosas a la defensa zamorana, que fue de menos a más. Breedley y Bogicevic hicieron un destrozo a las riojanas, que ayer se dejaron ir una gran oportunidad de acercarse a los 'play off'.

Y eso que comenzaron con el viento a favor, regalando acierto y desparpajo. El arreón inicial, lleno de acierto, capacidad defensiva y buenas acciones, parecía que iba a encarrilar el choque entre un equipo llamado a grandes cotas y otro destinado a sufrir. Nicole Romeo, desde el perímetro, se convertía en la mejor arma de las locales. La diferencia superó los diez puntos gracias a un triple de Juana Molina (19-7) para llegar al descanso con la misma renta: 23-11. El Zamarat sobrevivía gracias a Amaya Gastaminza en ataque, puesto que la defensa la tenía olvidada.

Sin embargo, no iba a ser así. Tras el primer parón apareció la igualdad y el sufrimiento, una sombra que parecía lejana instantes previos. Las de Lucas Fernández reaccionaron con un mayor empaque defensivo que secó a las de Bou durante cuatro larguísimos minutos. Además, llegó el acierto exterior, con cuatro triples (dos de ellos de Bartonova, sin marca) que permitió a las castellanas entrar de lleno en el partido. Primero, llegó el empate a 29. Poco después, las mínimas ventajas de las visitantes, que no mandaban en el marcador desde el 0-2 inicial.

A contracorriente reaccionaron las riojanas. Tuvieron que volver a la pista Parks, Romeo y Herrera para enmendar los errores previos. Con las tres en pista, el Campus Promete consiguió enderezar de nuevo el rumbo. Sin embargo, ya no cabía soñar con las ventajas iniciales. Al descanso se llegó con un 38-35 . Bogicevic y Breedlove comenzaron a hacer de las suyas en un cuarto de igualdad y muchos errores en ambos aros, que permitió a las visitantes ponerse a tiro de una canasta (51-49, m. 30) para iniciar el último cuarto. En esos minutos clave fue cuando el Promete se desintegró. Apareció Lyra con siete puntos consecutivos (antes no había anotado) y el parcial de 0-12 colocó el marcador 51-61 cuando restaban seis minutos. Había que tocar a rebato y luchar contra los nervios. Pero la dependencia de Romeo parecía excesiva. A pesar de todo, era la única arma que funcionaba ayer. Pero, después de anotar un triple, cometió una inocente cuarta falta que condicionó sus minutos finales.

El Zamarat se desinflaba y el Promete aminoraba la distancia gracias a Knight y Parks para colocarse a un solo punto (64-65, m. 39). Pero el siguiente ataque se estropeó al pisar Knight la línea de fondo. Breedlove amplió la diferencia a cinco y, a la desesperada y en el carrusel de faltas, la diferencia se quedó en cuatro (67-71) para sellar una derrota que impide al Promete asentarse más cómodamente en la cuarta plaza. Una derrota dura, pero que se suavizó gracias a los tropiezos de sus rivales. Pero el mal de muchos siempre resulta un consuelo amargo.