La Rioja

Antonio Pérez, junto al banquillo del Robusta.
Antonio Pérez, junto al banquillo del Robusta. / M.H.

LEB ORO

El Robusta busca un rumbo

  • El pésimo inicio de liga deja al equipo tocado en lo anímico y en lo deportivo

La temporada no ha podido empezar peor para el Calzados Robusta. Un solo triunfo en nueve encuentros ha convertido el arranque en el peor de la última década. Sólo en la primera campaña de Antonio Pérez, en el curso 2014/2015, se vivió una situación parecida, con dos triunfos y siete derrotas. Muy poco premio en cuanto a resultados, pero aún peor en sensaciones.

Los de Antonio Pérez han demostrado que el proyecto renovado con el que se encaró esta temporada aún no ha encontrado su rumbo. Con una pretemporada atípica de un mes pero pocos amistosos, el Robusta se ha visto obligado a acoplarse en encuentros oficiales. Y ahí nadie perdona. Cualquier fallo es aprovechado por los rivales para hacer sangre. Y la defensa de los riojanos, de momento, resulta débil y desacoplada.

El Clavijo, en el primer cuarto de liga, se ha convertido en el conjunto que más anotación recibe por choque. Una media de 88 puntos en contra obliga a firmar una perfecta actuación ofensiva para tener las mínimas opciones de triunfo.

¿Qué ocurre para encajar tanto? Primero, la propuesta de los logroñeses, basada en un estilo rápido. Esto puede conllevar pérdidas de balón o menor poder de rebote, pero no se dan ninguna de las circunstancias. Se defiende mal en esencia, permitiendo una pintura permeable y mostrando incapacidad a la hora de hacer frente a las circulaciones de balón de los rivales, que siempre encuentran algún jugador para intentar un tiro liberado. Ante los pívots y ante los exteriores, el Calzados Robusta es, de momento, frágil.

Además, los partidos se suelen romper en un momento que en ocasiones coincide con los cambios de jugadores. Ahí aparece la inconsistencia. Frente al Palma Air Europa fue en el segundo cuarto; frente al Leyma Coruña, en el tercero... El técnico pedía, tras las primeras jornadas, un paso adelante a los novatos. Y ante el Marín, en el único triunfo de los logroñeses, llegó de la mano de Popadic y Bonifant. En el último encuentro ninguno brilló. De una plantilla de doce jugadores, André Norris, una apuesta de la que se dijo que le iba a costar adaptarse, ha mostrado pocas cualidades. Bonifant no ha explotado como excelso tirador, aunque tiene buenos porcentajes, y Popadic necesita continuidad. Mientras, Alberto Martín está lejos de ser un base resolutivo después de un par de años sin apenas minutos en ACB. Y Birgander, por juventud, ocupa la plaza de cuarto pívot y apenas cuenta en los partidos. Mientras, Álex Reyes, por decisión técnica, se encuentra relegado a una incómoda posición. Así que de los fichajes, sólo el joven Gerun está brillando y se ha convertido en el mejor jugador del equipo, con 15 puntos y más de seis rebotes de media.

Entre los veteranos, Carles Bravo y Quique Garrido tienen margen de mejora, al igual que Adrián Laso, recuperado de una rotura de ligamentos. Mientras, Alberto Ruiz de Galarreta ha pasado a ser más penetrador que lanzador y aporta puntos y garra. Por último, Tunde. El año pasado fue la sorpresa y en esta Gerun le ha hecho sombra y le ha relegado muchos minutos al banquillo.

A cambio, se marcharon Borja Arévalo (sexto mejor jugador valorado de la liga y decimoquinto mejor reboteador), Mike Carlson (decimosexto anotador) o Alfredo Ott, regular pero no decisivo en Melilla. Sus ausencias se notan en el equipo.

Otra de las claves de la situación es el escaso potencial de tiro. El Robusta es el tercer equipo que menos lanza en juego, con una media de 60 tiros por noche. Poco bagaje para el estilo de juego de Antonio Pérez.

Esa sensación de falta de acoplamiento, de dudas y de escasa fortaleza mental, con un equipo que sólo reacciona cuando ya es demasiado tarde o que incluso no tiene capacidad de hacerlo, preocupa mucho en el seno del club. De momento, Antonio Pérez guarda crédito en la directiva por su proyecto y también por la delicada situación económica del club. Tiene este y otro año de contrato y el desembolso por cambiar de entrenador resultaría excesivo.