La Rioja

El Robusta se diluye tras el descanso

Alberto Martín controla el balón ante la defensa de Fabio Santana, en un lance del partido de ayer en Oviedo. :: mario rojas
Alberto Martín controla el balón ante la defensa de Fabio Santana, en un lance del partido de ayer en Oviedo. :: mario rojas
  • El Clavijo firma una buena primera mitad, pero el Oviedo le supera con claridad tras el descanso

Dos caras diferentes ofreció el Calzados Robusta ayer en Oviedo. Una primera parte con dos cuartos en los que hizo valer su buena interpretación del juego de ataque, pero otras dos muy cargadas de errores, en las que el Oviedo supo hacer los deberes para alzarse con su segundo triunfo en la temporada y dejar a los de Antonio Pérez con las ganas de firmar el primero. Al final, 85-74 después de maquillar en los últimos minutos un luminoso en el que la diferencia era mayor para los ovetenses.

La falta de acierto y de lanzamientos desde el exterior propició esta nueva derrota, porque los locales supieron ir cerrando huecos a partir del primer cuarto para evitar las entradas a canasta, que eran el auténtico maná para el Calzados Robusta hasta que se le fue acabando al esencia de la rapidez y las penetraciones hasta el aro.

Sólo ocho lanzamientos exteriores anotó el equipo riojano. Todos los demás, en entradas a canasta o bajo los aros. Los escasos lanzamientos y la falta de acierto, rompieron la estabilidad inicial del Calzados Robusta.

Buen comienzo

El Robusta comenzó fuerte, dominando el juego, el rebote y haciendo buenas transiciones para superar al Oviedo bajo su aro. Las entradas a canasta se sucedían y dominaba con cierta calidad. Sólo Lofgber daba sensación de peligro en el conjunto local, para llegarse al final de los diez primeros minutos con 17-23 en el luminoso. En el segundo, el Oviedo ajustó la defensa y el partido se convirtió en un compendio de rachas. Primero, los locales firmaron un parcial de 10-0, que fue respondido con un 1-14 de los riojanos, merced a dos triples de Popadic y Galarreta y a los tiros de Garrido y Bravo. Otro 7-0 para los de Carles Marco dejó el 41-42 al descanso.

A continuación llegó la pesadilla. Siete puntos en juego en el tercer cuarto y lo demás a base de tiros libres, mientras que los locales empezaban a carburar. Si Salvó había sido clave en el segundo cuarto para evitar la escapada visitante, en el tercero los triples de Windler, Rodríguez y el propio Salvó, fueron abriendo distancias, a la vez que Barro empezaba a hacer agujero .

Los financieros se fueron a un 60-54 en el marcador que irían progresivamente elevando a medida que transcurría el último cuarto. Dos Anjos se hizo el dueño de las zonas, Windler se despachó con dos triples y Dani Pérez anotaba y asistía. Mientras, Gerun y Olumuyiwa anotaban bajo los aros y todos los demás puntos se lograban a base de faltas personales. Muy poco bagaje para intentar la remontada, que se quedó en el 85-74 final.