La Rioja

LIGA FEMENINA

Otro amargo inicio para el Promete

Ana Calvo intenta la penetración ante María España y Laura Herrera, la mejor de las riojanas.
Ana Calvo intenta la penetración ante María España y Laura Herrera, la mejor de las riojanas. / DIARIO DE FERROL
  • Las riojanas desaprovecharon demasiados ataques en un choque siempre igualado

El Campus Promete no es equipo de inicios cómodos. En tres años, no ha ganado ningún partido de debut y los dos últimos, además, los ha perdido en el mismo pabellón, en Esteiro, ante idéntico rival y por marcadores muy ajustados. Ayer, sólo dos puntos le separaron del triunfo. Pero, sobre todo, las de Andreu Bou dejaron la sensación de no poder superar a un equipo que aún está sin armar y que padece de notables carencias interiores, a falta de que llegue un nuevo refuerzo. No supieron machacar ese defecto ni la falta de banquillo de las ferrolanas y lo pagaron carísimo.

Fue una derrota muy amarga. Y un punto desesperante. El encuentro no llegó a romperse en ningún momento (la mayor diferencia para las locales se produjo al inicio del segundo cuarto, 23-13, pero en el resto del choque no se superaron los cinco puntos) y fue a impulsos, dependiente de la intensidad defensiva y del acierto de las jugadoras clave.

Pero, además, fue desesperante porque de los siete últimos ataques de las riojanas, excluyendo los cuatro tiros libres anotados por Laura Herrera y Nicole Romeo, seis resultaron un fiasco. Con un tanteador tan igualado (65-62, en el minuto 37), jugar a la ruleta rusa y tocar tantas veces el gatillo es sinónimo de muerte.

Así, en los tres últimos minutos primero fue Parks la que tomó una mala decisión; después, María España se jugó un triple lejanísimo con mucho tiempo por delante; a renglón seguido, tras una buena defensa, el balón recorrió todo el aro sin llegar a entrar también tras tiro de Parks; y, cuando quedaban treinta segundos, Paula Estebas erró dos lanzamientos bajo el aro sencillísimos y, a pesar de coger el posterior rebote defensivo, Nicole Romeo intentó una penetración demasiado arriesgada e innecesaria. El Ferrol anotó dos tiros libres y Paula Estebas se redimió con un triple casi desde la esquina. El marcador señalaba la igualada a 69 y cuatro segundos de tiempo. Era cuestión de defender.

Las gallegas se la jugaron con Shacobia Barbee, su mejor penetradora, y ésta entró en la zona con total comodidad. Si el año pasado se perdía por cuatro puntos, éste se hacía por dos (71-69). Y lo peor es que apenas quedan tres días para recuperarse del largo viaje y del golpe anímico antes del choque dominical frente al Extremadura Al-Qázeres. Pero tendrán que intentarlo.

No fue un encuentro bonito, aunque sí emocionante y propio de inicio de temporada. A golpes de María Araujo, las gallegas dominaron el primer cuarto (20-13) ante la insolvencia de las de Bou, que sí aparecieron, especialmente en defensa, para darle la vuelta con un parcial de 1-13 (23-26, m. 16). El Promete logró mantenerse por encima hasta el minuto 28, en sus mejores minutos de juego, pero Kesanen colocó el 46-45 y la confianza se diluyó.

A partir de ahí, la emoción fue máxima, pero nadie parecía demasiado inspirado. Ganaron las ferrolanas por su mayor empuje y tranquilidad, mientras que a las de Bou les volvieron a pesar los minutos finales y tensos. Porque el partido se les fue por muy poco, pero sobre todo se les escapó ante un rival que no era superior a ellas.