ATLETISMO

Los secretos del corredor de fondo

De izquierda a derecha, Toni Abadía, Carlos Mayo, Camilo Santiago, Óscar Calvé, Fermín Navaridas y Juan Antonio Elguea. :: Miguel Herreros/
De izquierda a derecha, Toni Abadía, Carlos Mayo, Camilo Santiago, Óscar Calvé, Fermín Navaridas y Juan Antonio Elguea. :: Miguel Herreros

La Asociación de Amigos Fondistas de Lardero reunió en una mesa redonda a destacados atletas del ámbito nacionalÁbadía, Mayo, Camilo y Calvé analizaron los mitos que rodean a esta disciplina

CÉSAR ÁLVAREZ LOGROÑO.

La Asociación de Amigos Fondistas de Lardero reunió ayer a tres de los mejores fondistas españoles del momento (Toni Abadía, Carlos Mayo y Camilo Santiago, compañeros de entrenamiento y amigos) junto a Óscar Calvé -que cubrió la baja de Chiqui Pérez- para ir analizando algunos de los mitos que rodean el entrenamiento y a los atletas de fondo.

Empezaron por desvelar la motivación que les llevó a cada uno a iniciarse en el atletismo, y fue Camilo quien tomó la palabra inicialmente para contar que lo hizo «por no estar sentado». «Había dejado de jugar al fútbol y me propusieron correr una carrera, y realmente lo hice por no estar en casa». Calvé, por su parte, explicó que «yo lo hice por una cuestión hormonal». «Me gustaba el remo, el gimnasio y correr porque eso me hacía estar fuerte... luego fui dejando el remo y el gimnasio, para centrarme en correr».

Después analizaron uno de los mitos típicos de los maratonianos: «Para hacer un maratón hay que hacer antes muchos kilómetros», algo que fue desmentido como afirmación rotunda. Abadía y Mayo comentaron que cada entrenador tiene un método: «Nosotros no somos maratonianos y hemos llegado a hacer 140 kilómetros, pero eso depende de entrenadores. Unos optan por muchos kilómetros, otros prefieren ritmos más altos y tiradas más largas». Camilo, por su parte, explicó que su media es de 140-160 kilómetros semanales (aunque Abadía le dijo que «cuenta hasta los que hace para bajar la basura») si bien este año llegará a hacer hasta 190 kilómetros en su preparación del maratón que correrá en abril. Calvé también habló de la evolución experimentada con la combinación de trabajo en el interval, el fartlek... que resulta fundamental actualmente en el trabajo del fondo.

«Se entrena para correr más, pero también para lesionarse menos», sentenció Toni Abadía

Sobre la mesa se puso también el típico y tópico acerca de si el «velocista nace, y el fondista se hace». ¿Verdad o mentira? Todos reconocieron que sí. «Fisiológicamente tenemos fibras rápidas y fibras lentas. Aunque todas se pueden trabajar, influye, pero si no tienes las rápidas...», comentaron.

La presencia del fondista de ruta en la montaña también fue cuestionada, pero todos coincidieron en que no es incompatible con la presencia en el asfalto: «Trabajar la fuerza con las pesas puede ser mucho más lesivo si se hace mal, que un entrenamiento en montaña. Lo que está claro es que la fuerza es muy importante ». Toni Abadía añadió: «Hay que entrenar para correr más rápido, pero también para no lesionarse», y trabajar la fuerza resulta determinante en opinión de los fondistas presentes en Lardero.

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