Una plata y la internacionalidad

Camilo, en el segundo cajón del podio, con los otros dos medallistas. :: /A.A.
Camilo, en el segundo cajón del podio, con los otros dos medallistas. :: / A.A.

Camilo Santiago logró la segunda plaza en el Nacional de media maratón y se asegura el Mundial

César Álvarez
CÉSAR ÁLVAREZLogroño

Camilo Santiago lo anunció antes de cruzar el Estrecho camino de Melilla: «Voy a morir matando». Era un claro aviso de que iba a ir a por todas en una oportunidad única en su vida para garantizarse la internacionalidad absoluta en el Campeonato del Mundo de media maratón. Y ayer, cumplió su palabra. No se reservó nada. Lo dio todo y alcanzó una plata, que durante algunos momentos fue oro (hasta que la Federación Española resolvió la nacionalidad de los africanos).

El fondista murciano afincado en Albelda estuvo en todo momento en cabeza para que nada pudiera sorprenderle. Si bien no tomó la iniciativa, nunca perdió la primeras posiciones del grupo. Dejó que fueran otros atletas los que asumieran la responsabilidad de dirigir la carrera. Él tenía la mitad de los deberes hechos (la mínima la firmó hace algunas semanas en Valencia y con entrar entre los cuatro primeros, era suficiente para asegurarse vestir 'La Roja') así que no necesitaba desgastarse, pero sí superar todas las cribas que pudieran realizarse. Con un correr aparentemente cómodo, fue viendo como el grupo de cabeza iba perdiendo unidades poco a poco. Cada atleta que se descolgaba era un paso más de Camilo hacia su primera internacionalidad.

En el ecuador de la carrera apenas eran media docena los atletas que sobrevivían en cabeza con opciones de luchar por el título, pero el crono aún decía que si eran muchos los que quedaban por delante de él y bajaban de 1h04.30 podían despertarles dudas al seleccionador.

Sin embargo, Camilo aguantó impasible, en una discreta segunda fila, evitando enfrentarse de cara al viento del Estrecho, y así, en el kilómetros 17 ya eran únicamente cuatro los atletas que quedaban al frente de la prueba incluso Chiqui Pérez, uno de los grandes favoritos al título, se había visto obligado a abandonar la compañía del grupo. Houssame Bennabou, Camilo Santiago y Jaume Leiva eran tres de ellos, el cuarto era un atleta africano que podía ganar la carrera pero nunca el título de campeón de España.

En los últimos kilómetros, Bennabou se fue con el africano hacia adelante, y Camilo se quedó emparejado con Jaume Leiva. El fondista del Añares no perdió de vista a los dos primeros, pero tampoco pudo alcanzarles. La medalla estaba asegurada, pero también lo había anunciado en estas mismas páginas hace un par de días: «No renuncio nada» y así fue. Vio la posibilidad de luchar por la plata así que cambió con toda la energía que no había gastado en los 21 kilómetros precedentes y se presentó en la línea de meta en la tercera posición de la carrera, que a su vez, era la segunda del Campeonato de España.

Pero el subcampeonato (que sabe a oro) no deja lugar a dudas. El nombre del fondista albeldense de adopción estará entre los seis que acudan al Campeonato del Mundo que se celebrará dentro de unas semanas en Valencia... sólo cinco años después de empezar a correr.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos