Vitoria proyecta la película inédita del maestro Chicho Ibáñez Serrador

'El hombre que vendió su risa', la cinta con la que el director se presentó en TVE, sirvió de germen a 'Historias para no dormir'

MARÍA REGO

Vitoria. Resulta complicado calcular el número de veces que se habrán rescatado extractos de 'Historia de la frivolidad', 'Un, dos, tres... ¡Responda otra vez!' o 'El semáforo' para nutrir otros programas de televisión y tal vez por ello se cuentan precisamente como tesoros las creaciones de Chicho Ibáñez Serrador (Montevideo, 1935) que sólo se han mostrado ante unos pocos ojos. Es el caso de 'El hombre que vendió su risa', la cinta que el maestro de la pequeña pantalla utilizó en 1963 como tarjeta de presentación en TVE y que quedó después guardada entre otros muchos recuerdos de una exitosa carrera. La bobina reapareció hace un tiempo en el almacén de su productora, Prointel, y ayer se visionó, por segunda vez en la historia catódica, en el Festival de Televisión de Vitoria, FesTVal.

El viaje de esta película que se extiende unos sesenta minutos comenzó en Buenos Aires y llegó en avión hasta Madrid cuando Ibáñez Serrador decidió alejarse de tierras argentinas tras la supensión de pagos en el canal donde trabajaba. A su llegada comenzó en el teatro, pero pronto probó suerte en una televisión que ni siquiera había alcanzado la adolescencia -las primeras emisiones del ente público datan del otoño de 1956- en el país que le acogió y que se convertiría en su hogar definitivo. Allí, ante el entonces director artístico de la cadena, José Luis Colina, se presentó con una pesada caja que contenía 'El hombre que vendió su risa'. Se la jugó a esa cinta, que se había emitido un año antes en Argentina como el primer episodio de 'Mañana puede ser verdad' y que sería el germen de la legendaria serie de culto 'Historias para no dormir'. Y la llave para verter sus novedosas ideas en TVE.

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