La vida oculta del agua en un instante

Antonio Guillén y sus alumnos en el laboratorio del IES Escultor Daniel, abierto para la experimentación./Jonathan Herreros
Antonio Guillén y sus alumnos en el laboratorio del IES Escultor Daniel, abierto para la experimentación. / Jonathan Herreros

El Museo Nacional de Ciencias Naturales acoge una muestra riojana con imágenes de microorganismos

MARÍA CASADO

Aparentemente solo es una gota de agua, proveniente de un espacio natural, con ciertos restos de sedimento. Eso es lo que ve el ojo humano. Pero la realidad va más allá: a través de un microscopio uno siente que la vida cobra otra dimensión, microorganismos increíblemente activos, como algas diatomeas moviéndose por propulsión, colores y formas artísticas, sistemas de funcionamiento sofisticados para ser seres unicelurales... Percibir esa vida oculta que tiene el agua es toda una experiencia. Y así lo muestra la exposición fotográfica que en los últimos meses, desde el 7 de noviembre hasta hoy, ha ocupado una de las zonas de la planta baja del Museo Nacional de Ciencias Naturales, en Madrid.

Pero no es una exhibición cualquiera ya que su origen es riojano merced a la tarea llevada a cabo por el comisario de la muestra, el profesor de Biología Antonio Guillén, inicialmente en el IES Batalla de Clavijo y hoy en el IES Escultor Daniel. «Comenzamos a finales de 2006 con muestras del Ebro y tomas fotográficas casi a diario» recuerda desde el laboratorio del instituto Escultor Daniel. Posteriormente, las capturas de agua se fueron ampliando a otras provincias españolas.

En este caldo de cultivo se gestó la exposición 'La vida oculta del agua' que ya ha sido exhibida en diferentes lugares de La Rioja y otras regiones, como en Daimiel (Ciudad Real), y ahora ha alcanzado su cúlmen en un lugar de referencia como el Museo Nacional de Ciencias Naturales.: «Creo que es la primera muestra riojana que se expone ahí», explica Guillén, que incide en la implicación de los alumnos en esta iniciativa, cuya dimensión no solo se limita a la exposición sino que forma parte de un todo más completo que se ha dado en llamar Proyecto Agua.

De hecho, su envergadura dentro del ámbito científico es notable. No en vano, por este tipo de fotografías, en 2012, tres de los alumnos de Guillén recibieron el premio Google Science Fair en California. También él recibió hace unos años el Premio Nacional de Fotografía Científica por una de sus imágenes. Además, la aplicación de la técnica en un ámbito concreto, en La Grajera, ha sido publicada por Zubía del IER.

Realidad aumentada

En lo referente a la exposición itinerante, ahora en Madrid, esta consta de cincuenta imágenes de gran tamaño. «A través de ellas se puede conocer de primera mano esa increíble vida oculta en el agua, algunos de los microorganismos que la componen», precisa Guillén, el comisario. Si algo la hace espectacular es precisamente ese aumento de la realidad: los seres fotografiados miden en torno a veinte milésimas de milímetro pero el visitante los disfruta en cuadros de un metro.

¿Y de qué tipo de seres se tratan? Algunos son poco habituales, otros están en la vida diaria acuática pero se desconocen. Bacterias, cianobacterias, ciliados, flagelados, rizópodos y algas muy diversas, como diatomeas, así como otros animales cricoscópicos.

Algunas de las imágenes de microorganismos que componen la muestra ‘La vida oculta del agua’. ::
Algunas de las imágenes de microorganismos que componen la muestra ‘La vida oculta del agua’. :: / A.G.

Pero, ¿qué tiene de especial esta muestra para haber recibido tal reconocimiento? «No hay algo similar en España y muy poco en Europa», asegura Guillén. La clave, tal como explica el profesor, es que este tipo de microorganismos para estudiarse y fotografiarse se matan y disecan, mientras que «lo que nosotros hemos hecho es una base de datos con microorganismos vivos, que es muy difícil de conseguir y de ahí su valor».

La complejidad viene por la gran velocidad a la que dichos seres se mueven -hecho del que este diario da fe, durante la realización de este reportaje- y eso dificulta sobremanera la fotografía. «Preparar la muestra es un proceso sencillo, pero nosotros trabajamos con seres vivos que no son habituales: captar el instante en imágenes cuesta mucho más, requiere más paciencia... Y hemos desarrollado un sistema propio para poder fotografiar con lentes ciertos movimientos», destaca el comisario.

Más

El proyecto divulgativo en el Museo Nacional de Ciencias Naturales ha ido más allá de la mera exhibición. En concreto, ha habido conferencias y se han realizado talleres de fotografía microscópica. De hecho, estos últimos continúan impartiéndose hasta finales de enero en la sede madrileña del centro. «Está abierto a todos los públicos, van desde familias, a estudiantes, etc., y se desarrollan los fines de semana y festivos. La acogida la verdad que está teniendo buena. Se les enseña a admirar los micro seres en el microscopio, ser conscientes de su existencia, y también técnicas para fotografiarlos», apunta Guillén.

Interés más allá de la ciencia

Una de las aplicaciones que está teniendo la muestra de 'La vida oculta del agua' traspasa las fronteras científicas. «Levanta interés en el mundo del arte. Muchos artistas se están viendo atraídos por sus formas, colores, etc. No solo se queda en un plano de ciencia», reconoce.

Ahora, a punto de terminar la exposición en Madrid, algunos de los posibles destinos estarían en Barcelona (en el CosmoCaixa) o en Santander (en el Centro Botín), aunque se están pendientes de cerrar estos emplazamientos. Sí está confirmado que viajará a tierras portuguesas, a Coímbra, donde solo falta concretar fechas.

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