El Vaticano abre juicio por el uso de fondos de un hospital para el ático de Bertone

El expresidente y el extesorero del centro Bambino Gesú destinaron 422.000 euros a pagar la reforma de la vivienda

D. MENOR ROMA.

El ático de 300 metros cuadrados, más otros 100 metros de terraza compartida con otros inquilinos, del cardenal Tarcisio Bertone ha acabado ante la justicia vaticana. El Tribunal del Estado más pequeño del mundo anunció ayer que procesará a partir del próximo martes a Giuseppe Profiti y a Massimo Spina, expresidente y extesorero, respectivamente, del hospital infantil Bambino Gesù. Ambos están acusados de apropiación indebida por utilizar 422.005,16 euros de los fondos de este centro médico propiedad de la Santa Sede para pagar las obras de reforma de la vivienda del secretario de Estado emérito.

El número dos de la jerarquía vaticana durante la mayor parte del pontificado de Benedicto XVI no ha sido investigado, pero el juicio supone un purgatorio para él, pues se sentarán en el banquillo dos de sus hombres de confianza. El cardenal asegura que nunca autorizó a la Fundación Bambino Gesù para que hiciera pago alguno de la casa donde vive, que es propiedad de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano. Este organismo recibió 300.000 euros de su parte para pagar las obras, a los que se suman otros 150.000 que entregó al hospital después de que 'L'Espresso' destapara el escándalo.

En el caso del ático de Bertone ha habido un continuo baile de números, partiendo de la medida de la vivienda, que el purpurado redujo a 300 metros cuadrados frente a los 600 que decían algunas fuentes. También se barajaron distintas cantidades de dinero que el hospital habría entregado hasta que ayer el Vaticano aclaró la cifra, que duplica las primeras estimaciones.

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