«Ahora me reconocen por 'MasterChef'»

Craviotto ensayó el menú que le dio el éxito once veces en los cinco días previos a la celebración de la final. :: TVE
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Craviotto ensayó el menú que le dio el éxito once veces en los cinco días previos a la celebración de la final. :: TVE

El policía y medallista olímpico Saúl Craviotto ganó la final de la segunda edición del 'talent' culinario para famosos de TVE. «Antes no tenía ni idea de cocina», confiesa

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

El yerno perfecto de este país se llama desde ayer Saúl Craviotto (Lleida, 1984). El policía nacional y cuatro veces medallista olímpico en piragüismo ha demostrado que también se maneja de oro en la cocina. En la madrugada del martes al miércoles, se alzó con la victoria en la segunda edición de 'MasterChef Celebrity' ante los 3.444.000 espectadores (29,7% de cuota de pantalla) que siguieron el programa en TVE.

- Y al principio no sabía ni freír un huevo.

- Dos meses antes de entrar en 'MasterChef' no tenía ni idea de cocina, solo lo de supervivencia: filete a la plancha, pasta, arroz... Pero me llegó la propuesta y, como soy muy echado para adelante, me apunté. El resto ha sido cuestión de estudiar, ensayar y trabajar duro.

- ¿De quién se acordó cuando ganó?

- De mi familia, de mi mujer y mi hija; les tenía bastante cerquita en la final cuando dijeron mi nombre. Son los que más me apoyan y siempre están ahí. También de Casa Gerardo, el restaurante donde me enseñaron todo lo que he aprendido de cocina estos últimos meses.

- ¿Por qué eligió ese menú para la final?

- Lo ensayé once veces durante los cinco días anteriores... Me inspiré en mis dos tierras, Cataluña, que es donde nací, y Asturias, que es donde vivo con mi familia. De ahí me vino lo del pez rey con 'pa amb tomàquet', y de segundo la becada con manzana, que es uno de los productos que más se consume en Asturias. Resultó una mezcla explosiva.

- ¿Con qué momento se queda para el recuerdo?

- En cada programa hubo emociones y risas. Lo más fácil sería decir que la final y al donar el premio a la Fundación Aladina. Pero también fue bonito cuando doné 4.000 euros a la Fundación de Huérfanos de la Policía.

- ¿Cuesta ganar más este programa o una medalla?

- (Risas) Es diferente. Al final para ganar una medalla olímpica me puedo pegar cuatro años de trabajo duro para una prueba que solo dura un minuto. Es una sensación distinta, porque hay muchas horas de esfuerzo detrás. Pero 'MasterChef' es algo a lo que no estoy acostumbrado, en un medio, el televisivo, donde no me desenvuelvo bien, y en la cocina, en la que era un desastre. Así que también tiene su mérito y ha sido muy bonito.

- ¿Fastidia que le reconozcan ahora por la calle y no antes?

- Sí, ahora me ven por la calle y me dicen: '¡anda, el de 'MasterChef'!'. ¿Que si me da rabia? ¡Ninguna! Ahora he llegado a un público diferente al que estoy acostumbrado; es un público más amplio, no solo a los que les gusta el deporte, como muchos niños pequeños. Gracias a este programa hay personas que se han interesado por el piragüismo. Una cosa ayuda a la otra.

- ¿Ha llegado a plantearse dejar la Policía y abrir un restaurante?

- Bueno, tengo muchos frentes abiertos, incluso escribir un libro... No sé qué me deparará el futuro, lo cierto es me he convertido en un apasionado de la cocina y no cierro ninguna puerta.

- ¿Le veremos en los Juegos de Tokio, en 2020?

- Sí, ahora mismo mi reto más próximo es ir a por mí quinta medalla en Tokio. Llevo tres meses poniéndome las pilas para reengancharme al equipo y empezar con ellos la temporada. Me ha venido bien tomarme un tiempo sabático y aprovecharlo para concursar en este programa, que ya llevaba 17 años seguidos entrenando como una bestia y me hacía falta parar.

- Este año le toca cocinar a usted en Navidad...

- ¡Eso ya lo doy por sentado! A ver con qué sorpren do a mi familia en la cena de Nochebuena, porque ya no me vale con cualquier cosa. Igual repito el menú de la final...

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