«Perdí la fe en mí»

«En otras televisiones quisieron cambiarme;  lo primero, intentando que llevara tacones».  :: telecinco/
«En otras televisiones quisieron cambiarme; lo primero, intentando que llevara tacones». :: telecinco

Toñi Moreno cumple hoy un año al frente de 'Viva la vida' (Telecinco). Seguirá de cerca el enlace entre el príncipe Enrique y Meghan Markle. «Nos traslada a un mundo distinto»

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

Toñi Moreno (Barcelona, 1973) ha vuelto a ser feliz en su profesión un año después de ponerse al frente de 'Viva la vida (sábados y domingos, a partir de las 16.00 horas). Pero antes de que Telecinco la fichara para presentar el programa, estuvo a punto de arrojar la toalla, «pensaba si servía o no para esto». Hoy celebran el aniversario yéndose de boda, a la del príncipe Harry y Meghan Markle.

- Dice que para usted este programa fue un 'milagro'.

- Sí, 'Viva la vida' ha sido mi pequeño gran milagro. En esta profesión es todo muy inestable, pasas del éxito al fracaso. Tienes que ser mentalmente muy fuerte para entender que cuando fracasas no eres lo peor ni cuando triunfas eres lo mejor. Cuando me llamaron de Mediaset para este programa estaba pasando por un momento profesional difícil, había perdido la fe en mí misma y pensaba si servía o no para esto. He recuperado la autoestima y me siento muy feliz haciendo esto.

«Con buena voluntad y políticos de más altura, lo de Cataluña tiene arreglo»

- No intentan disfrazarla.

- Ese me parece otro milagro. En otras televisiones nacionales han intentado cambiarme, lo primero intentando que llevara tacones y yo no sé ni andar sobre ellos, también poniéndome extensiones en el pelo. En Mediaset dijeron el primer día que les gustaba con mis defectos y mis virtudes.

- Y volvió a gritar 'Viva la vida'.

- ¡Viva la vida! Mi padre me dejó hace dos años y pensé que ya no iba a levantar cabeza ni de ser feliz. Sin embargo se fue dándonos una lección de vida y ahora la amo más que nunca.

- ¿Cómo lo van a celebrar hoy?

- Con mucha satisfacción, sobre todo por el equipo, porque yo solo doy la cara. También con agradecimiento al público, con toda la oferta que hay es difícil que un programa cale, y es lo que le está pasando a 'Viva la vida'. Hoy vienen Miguel Poveda y Beatriz Luengo. Lo bonito de estos programas en directo es que están muy vivos y también conectaremos con la boda del príncipe Enrique y Meghan Markle.

- ¿Qué tienen estas bodas que atraen tanto?

- Es una forma de trasladarnos a una época distinta, a un mundo que todos desconocemos, el de los trajes, la elegancia, la monarquía inglesa... A mí me encanta, yo estuve trabajando como reportera en la Casa Real española y me divertí mucho. Hoy pienso hacerlo.

«Me olvido del programa»

- ¿Cuántas veces le han reñido por alargar las entrevistas?

- Suelo entenderme muy bien con los directores, como con Silvia Sánchez en este caso, ya no hace falta ni que me eche broncas con el pinganillo, ya con mirarla me doy cuenta. Es que a veces estoy tan a gusto con el invitado que se me olvida el programa. Pero casi todos los sábados y domingos tenemos que modificar la escaleta, depende de lo que pase ese día, de la actualidad. Cuando ocurre eso es cuando más viva, más periodista me siento.

- Siempre invita a músicos pero, ¿qué canta en la ducha?

- Estoy aprendiendo a tocar la guitarra con 44 años, así que estoy más emocionada que nunca con la música. Me flipa Rosana, El Barrio, Niña Pastori... Me gusta mucho el flamenco.

- En su biografía pone que nació en Barcelona.

- Mis padres son andaluces y emigraron a Barcelona, donde viví hasta los ocho años. Hubo una reconversión en Seat y despidieron a mi padre, así que volvimos a Sanlúcar de Barrameda. Por eso me siento andaluza.

- ¿Le duele lo que pasa en Cataluña?

- Me afecta mucho, sí. No sé quién lo dijo, pero las fronteras son cicatrices en el alma, quiero una España unida. Supongo que, con buena voluntad y políticos de más altura, esto tiene arreglo.

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