Los niños siempre dicen la verdad

Los niños de 'South Park'. :: r. c.
Los niños de 'South Park'. :: r. c.

Soez, transgresora, escatológica, arriesgada... Así es la ficción de Matt Stone y Trey Parker, que se caracteriza por hacer sátira sobre cualquier tema y lleva veinte años en antena

MIKEL LABASTIDA

Un grupo radical islámico llegó a difundir un comunicado en el que advertían a los creadores de 'South Park' de que sus acciones podían tener funestas consecuencias. En la nota apuntaban que era posible que su destino se truncase como le ocurrió al cineasta holandés Theo Van Gogh, que fue asesinado por un joven islamista. La amenaza se debía a que Matt Stone y Trey Parker -autores de la popular tira animada- habían incluido en el episodio 200 de su producción al profeta Mahoma dentro de un disfraz de oso.

No era, ni mucho menos, la primera vez que la serie de animación hería la sensibilidad de algún colectivo o generaba una polémica por su contenido. Por ejemplo, uno de los episodios que mayor polvareda levantó fue ese en el que Spielberg y George Lucas abusaban sexualmente de Indiana Jones. ¿Había ido demasiado lejos?, se preguntaban algunos columnistas. Y Stone y Trey debieron de reírse al pensar en lo que podían todavía dar de sí.

Se 'atrevieron' con la discapacidad de Christopher Reeve, con abusos sexuales en la Iglesia católica, con los seguidores de la Cienciología o con la forma de trabajar de los mandamases de Apple. Nadie se libra de su sátira, escueza lo que escueza. Eso ha sido lo que siempre ha caracterizado a este producto, que ha sido censurado en algunas ocasiones y prohibido en diferentes países. Comedy Central, la cadena que lo distribuye, ha tenido que aguantar no pocas presiones para mantenerlo en pantalla. Han sido muchos particulares y organizaciones los que han intentado llevárselo por delante y no tener que padecer así una ficción que es capaz de incomodar hasta al más inalterable.

El éxito de la serie propició su salto al cine con una película en 1999 Matt Stone y Trey Parker han recibido amenazas por el contenido de algunos episodios

Lleva veinte temporadas en antena. Sí, una barbaridad. Y el secreto de que no canse ni pierda muchísimo seguimiento se debe al ánimo provocador de sus guionistas y a la escasez de límites con los que se encuentra, que para el humor es fundamental. El humor libre. Se estrenó en agosto de 1997 y se ha caracterizado en estos veinte años por haberse metido en asuntos delicadísimos, por el tratamiento irreverente que aplica a todas las autoridades y por el humor explícito -soez, tal vez- por el que opta. Se centra en cuatro chavales -Stan, Eric, Kyle y Kenny- que residen en un pequeño pueblo en mitad de Colorado en el que todo el mundo se conoce y en el que es complicado hacer algo sin que se enteren las máximas autoridades.

Los protagonistas

De todos ellos, Stan es el chaval más modélico; siempre se mueve por buenas intenciones y resulta bastante maduro para su edad. Eso no impide que de vez en cuando pueda perder los nervios. Y es entonces cuando exclama aquello de «¡Oh Dios mio, mataron a Kenny!», una de las frases más célebres de la serie. Aunque intenta siempre no meterse en líos, al final no puede evitar verse involucrado en escenarios tan dispares como el secuestro de un grupo de vacas o el allanamiento de morada de una de sus profesoras para llenarle la casa de papel higiénico.

En el polo opuesto está Cartman, antipático, maleducado, racista, antisemita y caprichoso. Un lujo de chaval. Se mueve siempre por bajos instintos y sus ideas suelen ser bastante maquiavélicas. Posee una habilidad especial para manipular y para llevarse la razón de su lado de cualquier manera. La palabra escrúpulos no la conoce y por eso se ha visto envuelto en casos de asesinato, prostitución, contrabando, asaltos e incluso crímenes de guerra. En un capítulo llegó a intentar iniciar un segundo Holocausto. Así de bestia es la serie.

Junto a ellos está el pequeño e indefenso Kenny, que no sería nadie sin su capucha -aunque eso impida que se le entienda-; Kyle, que se deja llevar por sus buenos sentimientos y por sus valores morales y se caracteriza por plantarle cara a aquellos que cometen injusticias; o Wendy, una de las alumnas más listas, que además tuvo un romance con Stan.

Controvertido y valiente 'South Park' es uno de los 'shows' que mejor ha retratado la sociedad en los últimos años, llevando al extremo situaciones cotidianas, ironizando en torno a todo tipo de realidades y haciendo gala en lo audiovisual de un buen uso de la sátira y lo grotesco. El hecho de que los personajes sean animados permite mejor la transgresión. El éxito que ha tenido esta serie ha provocado incluso su salto a la pantalla grande a través de la película 'South Park: más largo, más grande y sin cortes', que se caracterizó, además de por sus modos desenfadados y soeces, por su uso del musical, parodiando canciones célebres. Los Oscar le dieron su beneplácito y consiguió alguna nominación. Un pequeño gran triunfo para Stan y los suyos. Tanto Parker como Stone, los padres del proyecto, son guionistas, productores, cómicos y actores de doblaje.

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