'NASHVILLE' SUPERA EL DUELO

ÓSCAR BELLOT

Sobreponerse a la desaparición del personaje central es una empresa harto complicada para muchas series. La mayoría acaban convirtiéndose en una caricatura de sí mismas hasta que la lenta agonía culmina en la propia muerte de la producción. Superar el periodo de duelo para regresar incluso con mayor vigor que antaño es una 'rara avis'. Precisamente eso es lo que ha conseguido 'Nashville' en su quinta temporada. Y ello, teniendo en cuenta que el drama fue enterrado meses atrás por ABC, la cadena que auspició sus cuatro primeras entregas para resucitar de la mano de CMT, tiene mérito añadido.

'Nashville' es una de esas joyas que cuenta con los ingredientes precisos para seducir al público estadounidense. Un país que tiene entre sus héroes musicales a artistas como Dolly Parton, Hank Williams o Willie Nelson y que en los últimos años se ha echado en los brazos de cantantes que beben de las esencias del género como Carrie Underwood o Taylor Swift, pese a que ésta haya evolucionado hacia el pop y apenas le queden ya reminiscencias del estilo sureño que alimentaba sus primeros discos. Resulta inevitable pensar en estas dos últimas mientras se asiste a las alegrías y desvelos, glorias y miserias, sentimientos de hermandad y puñaladas por la espalda que articulan el drama musical creado por Callie Khouri, que disecciona la poderosa industria que tiene su epicentro en la capital del Estado de Tennessee.

Las maquinaciones político-empresariales de las primeras temporadas han desaparecido por completo en esta, que se repliega sobre el vacío desencadenado por el fallecimiento de Rayna James, la leyenda del country con la que rivalizaba la egocéntrica Juliette Barnes. Un trágico acontecimiento que concede mayor presencia a las hijas de la primera, ellas mismas promesas emergentes. El estigma de la orientación sexual de uno de sus protagonistas o la colisión entre la vieja forma de conducir el negocio y la dictadura impuesta por los nuevos tiempos son otros de los elementos medulares de la quinta temporada de una serie que, más allá del reducido encaje geográfico del estilo musical que glorifica, se torna en universal por la delicadeza con que aborda los sentimientos que mueven el mundo. La confirmación de que tendrá una sexta entrega es la mejor noticia para sus fans.

Fotos

Vídeos