«El jamón me huele a sangre y a muerte»

Seguridad. «Yo ya no tengo miedo a quedarme en pelotas ni a quedarme sin dinero». :: j. l. tabuena

Rosa de España es ahora Rosa vegana, una mujer decidida que se declara «un poquito harta de que quieran protegerme» Rosa López Cantante

ARANTZA FURUNDARENA

Entrevistar a Rosa López es como recibir a una amiga en el sofá de tu casa. No tiene filtro. Te habla con el corazón y como si te conociera de siempre. Pero la cantante granadina ya no es aquella Rosa frágil e insegura de 'OT', sino una mujer de 36 años que por fin ha aprendido a quererse y no está dispuesta a que le marquen el rumbo.

- Veo que ha empezado a creérselo.

- Más que creerse hay que quererse y no joderse la vida con tonterías. Y de eso va un poco mi nuevo disco, 'Kairós', que ha sido una catarsis tremenda.

- ¿Catarsis, en qué sentido?

- Pues que yo ya estaba pensando en dejar de cantar y empezar con otra cosa que me hiciera ilusión. Es muy fuerte. Tengo un continuo 'déjà vu'. Me está ocurriendo lo mismo desde otra dimensión. Hace casi 16 años yo iba a abrir mi primer negocio: un asador de pollos. Pero entré en 'OT'. Y ahora me encuentro en un momento... Ahora soy vegana.

- No me diga que ha renunciado al jamón, jamón...

- Igual que hay un perfume que deja de gustarte, a mí el jamón ahora me huele a sangre y a muerte.

- ¿Y esto desde cuándo le ocurre?

- Llevo dos años y medio. Empecé primero por salud. Me quité el jamón gustándome. Y el marisco, que me encanta. Me quité todo lo que tenga ojos y patas como yo. Es que es como si me comiera a mi perrita. Ahora tengo más energía que nunca. Y eso que el primer año de veganía engordé once kilos y tuve una bajada de defensas tremenda.

- Eso por dejar el jamón.

- No. Fue por haber eliminado la proteína. Pero ahora la sustituyo con tofu, frutos secos, semillas, legumbres, seitán... Y muy de vez en cuando como queso o huevos. Sé que todo esto es muy discutible, es como hablar de política, por eso no suelo decirlo.

- Sigo sin ver la relación de su veganía actual con el asador de pollos y 'OT'.

- Ah, pues eso, que justo ahora que pensaba montar un negocio para repartir comida vegana a domicilio de nuevo me han pasado cosas que me han hecho abandonar el proyecto por la música. Primero fue el reencuentro con 'OT', luego 'Tu cara me suena'... Y, más tarde, el 'reality' 'Soy Rosa'. La vida está conectada. El otro día perdí un avión y también tuve un 'déjà vu' porque lo perdí justo por atender a gente. Tengo que reequilibrarme y que no me vuelvan a pasar algunas cosas.

- ¿Qué cosas?

- No tiene sentido evolucionar como persona si tu público no crece contigo. Porque si continuamente no paran de recordarte lo buena que eras, los kilos que has perdido...

- No se reconoce en aquella Rosa obesa e insegura.

- Ahora al menos puedo verla sin hacerme daño. Pero no puedo vivir en el pasado. La gente que haga lo que quiera, con todo el cariño, pero yo tengo que mirar hacia adelante. No puedo estancarme en que la gente tenga la solución de mi vida. Estoy un poquito harta de que quieran protegerme.

- Reconocerá que siempre ha dado una imagen vulnerable.

- Claro. Pero ha llegado un momento en el que yo ese personaje no quiero que me coma. No quiero que me trague esa Rosa insegura. Porque yo ya me quiero. Y el 'reality' ha sido una forma de decirle a mi público que necesito que crezca conmigo. Porque ahora está ocurriendo por fin lo que tenía que haber ocurrido hace 16 años.

- ¿Qué tenía que haber ocurrido?

- Esta sensación, esta seguridad, estas ganas de comerme el mundo. Que no hay miedo. Yo no tengo miedo ni a quedarme sin dinero, ni a quedarme en pelotas... Yo ya no le tengo miedo a nada. Fluyo con la vida.

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