La Rioja

LAURA PALMER RESUCITA

¿Quién mató a Laura Palmer? Hace 25 años nos asaltó una pregunta cuya respuesta David Lynch dilató durante dos temporadas y treinta episodios, de los que solamente seis fueron dirigidos por el autor de 'Terciopelo azul'. Entonces, en la era preinternet, no sabíamos que Lynch estaba reinventando la ficción televisiva con una serie que satirizaba las convenciones del género y que sirvió después de modelo a un sinfín de imitadoras. El próximo 22 de mayo, Movistar Plus emitirá un nueva tanda de 18 capítulos. Su responsable reconoce que ya ha dicho adiós al cine para abrazar la pequeña pantalla. Sus últimos largometrajes se financiaron con dinero europeo y sufrieron para encontrar distribución en Estados Unidos.

'Twin Peaks' trasladó la fórmula ensayada en la magna 'Terciopelo azul' a Lumberton, otra inocente población provinciana digna de la América más naíf de Norman Rockwell. Tras los bosques y la tarta de manzana aparecen como elementos cotidianos las perversiones, la tortura, el sexo y la muerte. Un cadáver envuelto en plástico y la posterior investigación para encontrar al asesino ayudarán a desentrañar la madeja de podredumbre. Lynch jugaba con los elementos del folletín sin renunciar a su particular mundo morboso, suspendido entre la realidad y el sueño.

El director de 'Cabeza borradora' nunca supo explicarse el impacto de las pesquisas del agente Cooper. «Creo que hay algo mágico en torno al éxito de 'Twin Peaks' que no alcanzo a comprender», admitió. A partir de entonces, se aceptaron en las series los elementos oníricos, la extrañeza, la turbiedad. Se trascendió del puro entretenimiento 'mainstream' para adentrarnos en la experimentación artística. El cine de autor era posible en la televisión. 'Doctor en Alaska', 'Picket Fences', 'Expediente X', 'Wild Palms', 'American Gothic', 'Fringe', 'Wayward Pines' y hasta 'Stranger Things' no hubieran existido sin La Mujer del Leño, el Enano bailarín, una grabadora y las nanas hipnóticas de Angelo Badalamenti. «Nos vemos en 25 años», susurraba Laura Palmer al oído de Dale Cooper en una onírica habitación roja en el último episodio de 'Twin Peaks'.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate