La Rioja

LA MANO DERECHA

AFernando Martínez-Maíllo se le cayó un día el iPhone en la paella. Trataba de hacerse una foto con colegas de la ejecutiva del PP en Castilla y León en una pradera de Segovia. Menos mal que estaba casi hecha y el aparato no se sumergió en el caldo. Si Maíllo fuera americano e importante, seguramente lo imitarían todo el rato tirando el iPhone en la paella. Como Chevy Chase imitaba a Gerald Ford cayéndose continuamente (por una vez que se fue al suelo). El problema de Maíllo es que tiene al menos dos cosas a las que agarrarse para la parodia (dejando aparte que parece uno de esos hombres que brotan en la tierra de 'Amanece que no es poco'). Tiene a Aída Nízar. El rumor de Aída Nízar que aparece y desaparece.

La vallisoletana que habla en tercera persona y adora su vida está todavía en 'Gran Hermano VIP'. Inciso, ayer veía a Esther Jaén en 'Los desayunos' y parece Aída en rubia. Fin del absurdo inciso.

El lunes hablaba Aída con el italiano Marco Ferri sobre el amor. O sobre los realities de amor. Ella dice que no le habría importando participar en uno, pero que le pilla mayor. Y cuenta que uno de los hombres que estuvo enamorado de ella es «ahora la mano derecha del presidente». También cuenta que se conocieron en la facultad cuando los dos eran estudiantes. Hombre, Maíllo puede defenderse de esto. Ella es del 75 y él, del 69. Y si me fío de la Wikipedia, ella estudió en Valladolid y él en Salamanca.

Ahora habrá que ver si cuando salga de Guadalix (y todos dentro están deseándolo) va al Deluxe y sigue con el asunto, polígrafo mediante o no. En los informativos de Telecinco, y pese a haber ganado 'Un monstruo viene a verme', producida por Telecinco Cinema, no pronunciaron la palabra Goya. Igual que Aída no ha nombrado a Maíllo. Al menos en esa conversación. Claro que a un italiano le daría igual escuchar semejante apellido. Y temo que al resto de la casa, también. Sólo preocupa (un poco) en el PP. Tampoco parece que nadie vaya a decir «Maíllo. Ma-í-llo» como Ferreras dijo el lunes «Cirrosis. Ci-rro-sis». Y defendiendo a Maíllo por lo de Rita.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate