La Rioja

Manuel Baqueiro lleva en 'Amar es para siempre' desde el primer capítulo. :: atresmedia
Manuel Baqueiro lleva en 'Amar es para siempre' desde el primer capítulo. :: atresmedia

«Se me da bien tirar cañas»

  • Manuel Baqueiro lleva doce años en la piel de Marcelino,uno de los camareros de 'El Asturiano', el bar más popular de 'Amar es para siempre' (Antena 3). «Me gustaría que mi personaje se meta en algún jaleo»

Manuel Baqueiro (Madrid, 38 años) y José Antonio Sayagués llevan tirando cañas en 'El Asturiano' desde hace doce años. Ellos, en el papel de Marcelino y Pelayo respectivamente, son dos de los pocos actores del reparto de 'Amar es para siempre' (Antena 3, lunes a viernes, 16.30 horas) que llevan al pie del cañón desde el primer capítulo de la serie, incluso cuando esta se emitía en TVE (entre 2005 y 2012). Los tiempos corren y la ficción acaba de llegar a 1968.

Doce años tras la barra, será un maestro tirando cañas.

Se me da bien tirar cañas, estar detrás de la barra, pero José Antonio (Sayagués, su padre y compañero en la serie) es como un anuncio de seguros, todo el rato parece que se va a caer algo a su lado o que va a haber un accidente, es muy torpe aunque sea un amor. Siempre que hay que tirar cerveza en alguna escena o colocar mesas me encargo yo y él hace otras acciones alrededor. Lo digo con cariño eh, que él lo reconoce.

Eso ya va en el currículum.

Como todo actor que se precie o pones copas en la ficción o en la vida real, yo ya puse copas en su día y no descarto tener que volver a ponerlas. Eso sí, las pondré bien.

¿No cansan tantos años?

Yo me lo paso muy bien aquí, también hago teatro y eso me oxigena un poco del personaje de Marcelino. Además yo no estoy en este plató todos los días como algunos otros protagonistas.

¿Qué le pediría a los guionistas?

Me gustaría que Marcelino se metiese en algún jaleo, algo que le llevase fuera de Madrid, como que nos llevaran a la playa o algo. Aunque eso por presupuesto sería muy complicado. Un lío de faldas no porque mi personaje es muy bondadoso, es incapaz de engañar a Manolita.

Por cierto, Sayagués me confesó que ya llama a sus hijos Marcelino sin querer.

Son tantos años que es normal que pasen esas cosas (risas). A mí también me llaman Marcelino por la calle, pero es así, es el personaje que me ha dado a conocer de todos los que he hecho. En este país, si no sales por la tele no te conoce nadie.

¿Cómo ha vivido el cambio de los años 50 a los 60?

Se ha notado mucho en la serie, sobre todo en el vestuario de las actrices y en el color general. Ha refrescado mucho las tramas, la ha rejuvenecido.

Y usted se ha librado del bigote.

¡Y me ha costado! Había pedido que me lo quitaran hace tres años y me dijeron que no, luego me olvidé del tema y antes de empezar a rodar esta temporada me pidieron que me dejara barba. Y yo encantado de la vida.

Ahora la serie saca un disco, ¿cómo se le da cantar?

Cantar yo canto fatal... hace unos años estuve en una gala benéfica de 'Mira quién baila' y cuando terminé mi actuación recuerdo a mi representante tapándose la cara de la vergüenza, pero a Pelayo (José Antonio Sayagués) se le da bastante bien. El hecho de que vayan a venir muchos cantantes famosos a actuar en la serie le da un rollo muy sesentero.

¿No consideran esto intrusismo?

A mí mientras sea un cameíto me parece bien (carcajada), no quiero que venga Bustamante luego y se quede con mi papel.

¿Cómo le vieron actuando?

Le volvimos un poco loco, porque Sayagués y yo improvisamos mucho y cada vez que le tocaba hablar a él por guion nos miraba de forma rara. Pero no estaba nervioso, estamos hablando de un tío que da conciertos para miles de personas. Al final quedó todo muy natural.