La Rioja

ORO, INCIENSO Y MIRRA

Ojalá las cadenas se esmerasen escribiendo sus cartas y se hayan levantado esta mañana con unos estupendos regalos traídos por los Reyes Magos de Oriente. Ojalá que Melchor, Gaspar y Baltasar lleven un programador dentro y sean capaces de darnos a los espectadores esos formatos que nos merecemos. Ojalá que bajo el árbol se hayan encontrado con más series como 'El Ministerio del Tiempo', 'Muerte en León' o 'Paquita Salas', que han sido oro en el panorama televisivo, porque derriban fronteras, han hecho caer prejuicios y han abierto nuevos senderos. Ojalá que debajo de los envoltorios se escondan también formatos imaginativos que permitan renovar unas parrillas acomodadas, aburridas y con poca cabida para las novedades. Más 'Polonia', menos 'Gran Hermano VIP'. Ojalá que sus majestades traigan también mucho oro para esos tertulianos que saben de todo y pueblan las tertulias políticas, y que estos lo empleen para tomarse un merecido (para nosotros) descanso.

Ojalá los Reyes dejen grandes dosis de cordura en los distintos canales para que no exploten algunos programas o tendencias. Que esto es como el humo del incienso, que un poco puede gustar, pero que cuando se nos expone a él en demasía atonta y desagrada. Que ha estado bien 'First Dates', pero que más espacios de buscaparejas resulta excesivo. Que 'Tu cara me suena' y 'El Hormiguero' agradan, pero que a los famosos sólo se les convoque para ponerles en tesituras ridículas limita su interés, que las entrevistas a cantantes o actores pueden ser entretenidas sin necesidad de trufarlas con trucos de magia o experimentos. Que los reencuentros han encontrado su público, pero que a este paso vamos a morir por empacho de nostalgia.

Ojalá que la mirra no falle entre los regalos y que las emisoras la usen para embalsamar conductas que deberían fallecer, como la manipulación informativa en los Telediarios e Informes Semanales de TVE, el retraso cada vez más flagrante del 'prime-time', el abuso de niños en concursos, el exagerado tiempo dedicado a los sucesos en los magacines matinales, las expresiones machistas en las cocinas televisivas y el maltrato de las ficciones extranjeras en los canales en abierto.