La Rioja

POBRE BALANCE

Qué pena que lo de Mariló Montero fuera una inocentada. Dijeron que iba a participar en 'Gran Hermano VIP' y aunque era 28 de diciembre pensamos que qué bonito si fuera verdad, ¿no? Bonito por decir algo. Habría sido un puntazo, el gran revulsivo que necesita un formato más cuestionado que nunca. Porque la última edición de 'GH' no ha resultado como las anteriores. Con decir que la ha ganado una chica que grita mucho y dice 'discursión' aunque esté mal porque cree que le da personalidad o algo así... Pues eso, está todo dicho.

Mariló Montero sabe que se dice 'discusión' y no se iba a empeñar en decirlo mal porque sí. Ni se iba a dejar pintar el pelo, porque hay que ver qué obsesión con la peluquería tienen los concursantes de 'GH'. Si tuvieran la misma por pillar un libro de texto no se inventarían 'palabros', sabrían que el Muro de Berlín no «separó América y todo eso» y ubicarían el Guggenheim en Bilbao sin necesidad de llevarlo a Santander. A los VIPS no se les exigen tampoco conocimientos de este tipo. Solo que sean famosos. Y alguno ni lo es. O lo es pero poco. Eso tiene solución porque la casa de Guadalix otra cosa no, pero proyección te da bastante. Proyección de esa, de 'bolos' por los platós, aunque sea para 'discurtir'.

La nueva edición de 'GH VIP' es, de momento, de los pocos anuncios que se han hecho acerca de la nueva campaña televisiva, al margen de las series españolas, que serán bastantes y no tienen mala pinta. Por ahí la cosa avanza, pero en otros formatos de entretenimiento está más estancada. En 2016, de hecho, ha estado estancadísima y ha sido, televisivamente hablando, un año muy pobre. Salvo el fútbol, los únicos pelotazos de audiencia los han dado dos series que encima no eran nuevas: 'El Príncipe' y 'La que se avecina'.

Ni una novedad pegando fuerte en doce meses, porque 'First Dates' no cuenta. Se ha hablado bastante del programa de citas de Sobera porque llegó con pocas pretensiones y ahí se ha quedado, a la hora de la cena, pero en cuanto lo quiten tampoco lo echará nadie de menos. Dicen que en la tele todo está inventado. Pues habrá entonces que reinventar. Propósito para 2017.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate