La Rioja

«Al Papa le haría un salmorejo»

María José Caballero es una monja cordobesa de la Congregación de Franciscanas Hospitalarias de Jesús Nazareno. :: r. c.
María José Caballero es una monja cordobesa de la Congregación de Franciscanas Hospitalarias de Jesús Nazareno. :: r. c.
  • La hermana María José Caballero presenta la segunda temporada de 'Divinos Pucheros' en Canal Cocina,donde compartirá recetas monacales. «Lo mío es evangelizar desde los fogones», apunta

Decía Santa Teresa de Jesús que «entre los pucheros también está el Señor». Si eso es así, entonces los que prepara cada día en la cadena de pago Canal Cocina (hoy, a partir de las 09.30 horas y las 12.30 h.) la hermana María José Caballero, una monja cordobesa de la Congregación de Franciscanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, son unos 'Divinos Pucheros'. Ella ha tomado el testigo del programa en su segunda temporada para enseñar a cocinar platos tan tradicionales como el potaje de vigilia o las sopaipas del padre San Cristóbal, cuya receta original se remonta al año 1638, además de otros tan conocidos como el rabo de toro o el gazpacho.

Aunque se trata del primer programa que presenta sor María José en solitario, ya es una conocida de la pequeña pantalla. Participó en la segunda edición de 'MasterChef' enseñando a los aspirantes a preparar platos de repostería monacal. Ahora, con 'Divinos Pucheros', pone en práctica una afición que lleva practicando desde que su madre le enseñó a cocinar, a los catorce años. Aunque ella no se encarga de los fogones en su congregación, se empeña como profesora de Educación Infantil y de Religión en un colegio de Getafe (Madrid).

«En mi familia son recetas que llevan mucho tiempo pasándose de padres a hijos. Cuando llega la Cuaresma, por ejemplo, hacemos el potaje de vigilia y recordamos con cariño a los familiares que lo prepararon en su momento. Esas son las recetas que vamos a ver en el programa, también las del convento. Lo mío es evangelizar entre pucheros», explica a este periódico.

También cuenta que cuando recibió la llamada de Canal Cocina no se resistió, pese a las dudas iniciales. «Yo soy muy sencilla y no le digo que no a nada, y en eso se basó la entrevista. Me convencieron», confiesa.

¿Cómo llevan sus compañeras lo de tener una hermana televisiva?

Están encantadísimas. Ya han preparado una televisión para que todas puedan ver el programa. Y eso que al principio me decían que esto de la tele no era lo nuestro, pero yo he tratado de convencerlas de que la pastoral hoy en día tiene que ser a través de los medios. Al final las convencí.

¿Por qué las monjas tienen tan buena mano con la cocina?

Tienen mucho amor. Y cuando preparan la comida están pensando en las personas que luego la van a disfrutar. A la cocina hay que ponerle mucho amor y mucha paciencia.

De postre, roscón de Reyes

Sopaipas del padre Cristóbal, suena a cocina vanguardista.

(Carcajada) No, el padre Cristóbal era un sacerdote ermitaño que vivió en cuevas de Córdoba. ¿Y qué comía? Lo que había allí en el año 1638, hierbas, frutos, endrinas. Él hacía la sopaipa con agua, harina y sal. Aunque ahora la hacemos con miel y están muy ricas. Se parecen a los pestiños.

¿Qué le pondría de comer al Papa Francisco?

Yo al Papa le haría un salmorejo riquísimo, le pondría un rabo de toro hecho con todo mi primor o unas gachas dulces. Lo más rico que tengo en mi menú, con mucho cariño.

Y ahora que estamos hastiados de cenas familiares, ¿qué recomienda?

Una sopa de picadillo, porque ya tenemos el estómago regular de tanto comer. De segundo, unas chuletillas de lechal de esas que se deshacen en la boca, con una ensalada. De postre, el roscón de Reyes.