La Rioja

INADVERTIDOS Y CAMUS

Debo de ser la única persona a la que el reencuentro de 'Operación Triunfo' le da bastante igual. Si sois más los que estáis en idéntica situación, manifestaos. A ver si entre todos hacemos fuerza y y nos dejan de bombardear día tras día con la canción que cantarán Chenoa y Bisbal juntos, los estilismos que llevarán Bustamante o Manu Tenorio, o los sufrimientos de Geno. De este modo también se acabarían los comunicados de Juan Camus, que lleva toda la semana anunciando que no estará en el concierto que los triunfitos ofrecerán en Barcelona. Al parecer no le dejaban cantar o vete tú a saber qué. Lo ha llegado a comunicar hasta en tres ocasiones. Supongo que esperaba manifestaciones y movilizaciones ante tan flagrante ausencia y al no convocarse se muestra consternado.

Tuvo la mala fortuna de dar la noticia el mismo día en que el PSOE se partía en dos. Y, claro, su bombazo informativo quedó en segundo plano. También le sucedió lo mismo a Puigdemont y su amenaza de referéndum, que pasaron inadvertidos. Quién iba a pensar que tendrían tanto en común el presidente catalán y Camus (el cantante, no confundir con el novelista o con el director de cine). Quién sabe si el tiempo les tiene preparados destinos similares.

Cualquier noticia ha quedado ensombrecida esta semana por todo lo que está sucediendo en Ferraz y alrededores, que ha abierto informativos, ha dado contenido a las tertulias y se ha puesto en la diana de 'El intermedio'. No se ha hablado de nada más. Ha sido también el tema principal de los debates de La Sexta y, por supuesto, de 'Informe Semanal', que reservó además tiempo para entrevistar a Sting y Jon Bon Jovi en Londres. El regreso de Rita Barberá al Senado o el juicio por las tarjetas black no merecieron atención. No se les puede culpar. Los dirigentes del PSOE se lo han puesto en bandeja. Ellos mismos se han ocupado de tapar y de quitar relevancia a los escándalos que salpicaban a sus contrincantes políticos. Hay que dar la enhorabuena al artífice del plan de comunicación. Eso sí, el pobre Juan Camus, ha sido arrollado, una vez más, ante esta artimaña. Nunca se lo perdonará a Pedro Sánchez ni a Susana Díaz.