La Rioja

LAIKA

Ha vuelto la divulgación científica a TVE. Pero no se asusten ni dejen de leer lo que sigue, me refiero a que ha vuelto 'Órbita Laika', el programa de La 2, la noche de los martes. Ya sabemos que aquí no va a haber grandes disquisiciones científicas ni sesudas tesis doctorales. Se trata de una divulgación que entretenga, de andar por casa, amena y divertida. Como se explicó en su momento, el título hace referencia a la perrita Laika, el primer ser vivo en orbitar alrededor de la Tierra allá en los lejanos años 60. Fueron los rusos los que la enviaron al espacio. Y no regresó. Porque entonces aún no se sabía cómo hacerla regresar. Fue uno de los grandes sacrificios a favor de la ciencia. Volviendo a 'Órbita Laika', aquí todo está experimentado y controlado con anterioridad. No cabe el error. ¿O sí?

Veamos. Las dos anteriores temporadas, Ángel Martín dejó muy alto el listón como maestro de ceremonias. Lo mejor es que no parecía un presentador, sino el colega con el que puedes ir de cañas. También era así cuando presentaba 'Sé lo que hicisteis'. Ahora, en esta tercera, ha llegado lo que denominan la 'nueva generación', todo un homenaje a 'Star Trek' que se prolongó durante todo el programa, con teletransportación incluida.

Pero si antes Martin aportaba un aire de frescura y espontaneidad, ahora le sustituye Goyo Jiménez. Y claro, no es lo mismo. Goyo es un asiduo de muchos programas. En 'El club de la comedia' le hemos tenido hasta en la sopa. Y le seguiremos teniendo porque La Sexta sigue dispuesta a repetir los monólogos hasta la saciedad. Y en este debut al frente de 'Órbita Laika' se le notaba una cierta impostura, el querer resultar simpático a la fuerza. Ya no es el colega con el que te vas de cañas, sino el pelmazo que cuando te quieres retirar insiste siempre en que te tomes la penúltima. El que la invitada del martes fuese Eva Hache tampoco ayuda. 'El club de la comedia' sigue pesando como una losa sobre ella. Lo mejor, esos científicos sin pinta de serlo, que aparecen para explicarnos la ciencia, incluso la creación del universo, de forma coloquial y divertida. Ellos sí que tienen mérito. De día en el laboratorio y por la noche a la tele a desmitificar su trabajo.