La Rioja

DONOSTI

Como todos los años por estas fechas ya estamos en la vorágine del Festival de Cine de San Sebastián, y como todos los años Televisión Española se vuelca con el certamen. No es casualidad ni que de repente a sus directivos les haya entrado una pasión cinéfila que nunca se les ha notado. Es que RTVE es la patrocinadora oficial del certamen, y hay que sacar rendimiento al acontecimiento. También como todos los años vuelve a ser Carlos del Amor el rostro amable que informa del día a día del Zinemaldia en los informativos. Además, La 2 transmite -en directo o en diferido, según el caso- las galas de inauguración (el pasado viernes), clausura y de entrega de los Premios Donostia. Y además 'Días de cine' emite cada día un mini informativo a las 21.50 sobre los acontecimientos y películas que se presentan en las diferentes secciones del certamen. Y este domingo, el coloquio de 'Versión española' se realiza desde la capital guipuzcoana, convertida durante diez días en la capital cinematográfica de España.

No está mal que la televisión pública se vuelque durante unos días de septiembre con el Séptimo Arte, tan maltratado durante el resto del año, en donde importa más informar de escándalos y cotilleos que de la excelencia de las películas que llegan a las carteleras en cada momento.

Aprovechando el altavoz del festival, este se utiliza para presentar y promocionar todo tipo de eventos, incluidos otros festivales, y Televisión Española nos adelanta siempre sus principales apuestas para la nueva temporada. Claro que donde hay patrón no manda marinero y alguna vez se han presentado proyectos que luego no se han llevado a cabo o incluso 'tv movies' ya finalizadas que duermen el sueño de los justos en algún polvoriento cajón de Torrespaña o Prado del Rey. Que se lo digan si no al director Pedro Olea, que ve cómo su 'tv movie' sobre Mola (el general franquista, no sobre algún aspecto de la Movida) sigue sin emitirse al cabo de los años. Y eso que la emisión de una 'tv-movie' sobre el general Mola y los inicios de la Guerra Civil hubiese sido este 2016 más oportuna que nunca. Habrá que esperar a que los vientos de cambio lleguen de una vez a la televisión pública.