La Rioja

FICCIÓN EN TVE

Del recientemente clausurado FesTVal de Vitoria salieron premiadas dos ficciones con las que TVE no está teniendo mimo ninguno. Y resulta raro. No anda la cadena pública sobrada de productos bien valorados, como para menospreciar los pocos que le dan algo de juego. El jurado del certamen distinguió 'El caso', que duerme ya en los almacenes del ente público. Tras su primera temporada se canceló. Es cierto que no logró unos resultados de audiencia sublimes. Tampoco resultaron desastrosos (como los de 'El hombre de tu vida') y consiguió, eso sí, retener a un público fiel, enganchado a esta ficción, pusieran lo que pusieran en otras emisoras. Ese tipo de conductas se deben tener en cuenta. Curiosamente, con unos datos similares sí logró la renovación 'Olmos y Robles', que estrenó anoche sus nuevos capítulos. Por cierto, enfrente de 'Mar de plástico', contra la que se estrelló la temporada pasada. Sólo TVE tropieza dos veces con la misma piedra. ¿Por qué 'Olmos y Robles' sí y 'El caso' no? Nadie lo sabe, nadie lo ha explicado, nadie lo entiende.

En una especie de limbo se halla 'El ministerio del tiempo', que de Vitoria se fue con el premio Alma al mejor guión de una serie de televisión. Pasan los meses y la producción de los hermanos Olivares, que va logrando galardones y halagos por donde pasa, no recibe el encargo oficial de sacar adelante más episodios. A este paso parece complicado que empecemos 2017 con más tramas de la patrulla formada por Amelia, Julián y Alonso. ¿Por qué? La emisora pública no tiene problema en seguir adelante con su magacín matinal o sus ficciones de tarde (pese a que sus datos de audiencia son pésimos) pero se rasga las vestiduras con una serie que, además de otorgarle premios, le ha acercado a un público que hacía siglos que no veía TVE. Nos contaron que Netflix mostraba interés por este título, pero no hay nada firmado. Le vendría estupendo contar con la proyección y dinero de esta plataforma. Pero por ahora sólo son buenas intenciones de unos y mutismo de otros.

Que no se entienda una estrategia de la emisora pública es una constante de los últimos años.