La Rioja

TELEVISIÓN LENTA

Mi hijo de año y medio pasa de la tele; no entiende que no haya un canal temático de Peppa Pig. Hay que esconderle el iPad como a un borracho la botella. Ya no trastea con las aplicaciones para niños: se mete en YouTube y pincha vídeos de dibujos al tuntún. No aguanta demasiados segundos viendo uno, le pirra hacer zapping en el carrusel inagotable de contenidos. Los pediatras aconsejan que los críos no se enfrenten a una pantalla hasta los dos años. Que se lo digan a los padres que mantienen sentados a sus hijos en la mesa del restaurante gracias al móvil. ¿Qué ocurrirá cuando estos chavales vean una película lenta? Como decía el personaje de Gene Hackman en 'La noche se mueve', de Arthur Penn: «Una vez vi una película de Eric Rohmer y era como ver crecer la hierba».

En Noruega no tienen estos problemas. Triunfa la 'televisión lenta', en la que no pasa nada. Espacios como 'Un viaje por el canal de Telemark' y 'La noche nacional de hacer punto' ya han sido adquiridos por Netflix para adaptarlos a la idiosincrasia de otros países. En la era de internet, a los noruegos les mola contemplar dieciocho horas seguidas de pesca del salmón. O un viaje en tren a Bergen de siete horas admirando los paisajes nevados. La 'Sakte-TV' o televisión lenta se emite en directo y en 'prime time'. La valentía de los directivos de la televisión pública ha sido recompensada con el éxito de audiencia.

Sin llegar al extremo de esas aplicaciones que convierten la pantalla del televisor en una chimenea con un relajante fuego que crepita y nunca se apaga (la versión sofisticada de aquella carta de ajuste que en la era pre-internet servía para poner los relojes en hora), no estaría mal que alguna de nuestras cadenas confiara en la paciencia del espectador. Ese que añora los paseos de Labordeta por los caminos de España, deteniéndose a respirar y a charlar con algún paisano, o se queda embobado viendo cómo se fabrican las cosas en los documentales del Discovery Channel. Un 'Gran Hermano' con la naturaleza o la gente normal como protagonistas.