La selectividad de este curso amplía las opciones para subir nota

Un grupo de estudiantes realiza la EBAU el curso pasado. :: m. Muñiz/
Un grupo de estudiantes realiza la EBAU el curso pasado. :: m. Muñiz

Las universidades podrán primar a los que dominen una segunda lengua extranjera y dar un plus por la nota de la troncal del Bachillerato elegido

ALFONSO TORICES MADRID.

El Ministerio de Educación publicó ayer la orden que regulará las características de la EBAU de este curso, la prueba equivalente a la selectividad que deben superar los alumnos que terminan Bachillerato y quieren ir a la Universidad.

La orden dibuja en términos generales unas pruebas idénticas a las del curso pasado, que, como entonces, han perdido el carácter de reválida para poder titularse en Bachillerato que les otorgó la Lomce, por lo que solo deberán hacerlas los alumnos que vayan a estudiar un grado universitario, que el curso pasado fueron casi 250.000.

El documento, sin embargo, introduce modificaciones sobre el de 2017. Amplía las opciones y los exámenes voluntarios con los que los alumnos podrán subir su nota de acceso a la Universidad, fija plazos para la validez en el tiempo de los resultados obtenidos y da una semana más de plazo a las autonomías que quieran realizar la convocatoria extraordinaria en julio.

El texto, como el año anterior, fija que la nota de la EBAU se obtendrá de la media de los cuatro exámenes obligados: las tres materias troncales generales (Historia de España, Lengua Española y Literatura y primer idioma extranjero) -que son cuatro en las autonomías con lengua cooficial- y la troncal de modalidad (Latín, Matemáticas o Arte, según el itinerario). El mínimo para aprobar será un 4. La nota general de acceso a la Universidad será la media ponderada de la de la EBAU, que tendrá un peso del 40%, y de la de Bachillerato, con valor del 60%. Siempre debe ser al menos de un 5.

Varios intentos

Como el año pasado, para subir nota (el tramo de 10 a 14 puntos), la orden permite a los alumnos que lo deseen examinarse de dos o más materias de opción del bloque de las asignaturas troncales de segundo, cuya calificación les servirá para elevar -nunca empeorar- la nota con la que compiten por una plaza en el grado de su elección.

Pero este curso, además, autoriza a las universidades a tener en cuenta en sus procedimientos de admisión las notas que los alumnos que lo deseen saquen al examinarse de una segunda lengua extranjera y también a usar para la mejora de las posibilidades de acceso la calificación obtenida por el estudiante en el examen de la materia troncal general de modalidad, realizado en la parte obligada de la prueba.

La orden da la opción a los estudiantes de presentarse en sucesivas convocatorias -tanto en la extraordinaria de julio o septiembre como en las de cursos posteriores- «para mejorar la calificación obtenida en cualquiera de las pruebas», con el matiz y la tranquilidad de que solo se tomará en consideración la nota resultante de la nueva participación si es superior a la anterior.

La segunda novedad de este curso es que la orden refleja por primera vez el concepto de «validez de las pruebas». Indica que la superación de la selectividad ordinaria y su nota tendrán «validez indefinida» para acceder a la Universidad. No obstante, matiza que las calificaciones obtenidas en las pruebas voluntarias para mejorar la nota de la EBAU solo servirán en los dos cursos siguientes a lograrlas. Ambos periodos de validez, el general y el de la mejora de notas, le serán aplicables no solo a los que aprueben este año, sino también a los alumnos que superaron las pruebas el curso pasado.

Las novedades del documento son prácticas que de hecho ya se aplicaban desde 2017 en algunas autonomías y universidades. La CRUE, la organización que reúne a los rectores, considera «positivo» que ahora queden incorporadas para todos en la norma estatal que rige las pruebas, lo que evitará diferencias entre autonomías y dará certidumbre a los estudiantes.

La tercera diferencia con la orden de 2017 es que el Ministerio da casi una semana más de plazo a las autonomías que quieran fijar la convocatoria extraordinaria de la EBAU en julio. Si el curso pasado el tope fue el 8 de julio, este año el plazo se alarga hasta el 13 de julio. El plazo máximo para las comunidades que quieran ubicar los exámenes extraordinarios en septiembre, al igual que ocurrió en 2017, es el día 15. La fecha tope para celebrar las pruebas de la convocatoria ordinaria, la que supera el 94% de los alumnos que se presentan, es el 15 de junio.

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