La segunda aventura del inspector Trevejo

El joven escritor Luis Roso recupera a su personaje en 'Primavera cruel', la investigación de la muerte de un comunista durante el franquismo

Á. SOTO

Madrid. Ernesto Trevejo vuelve a las calles en 'Primavera cruel' (Ediciones B), la nueva novela del joven escritor extremeño Luis Roso (Moraleja, Cáceres, 1988). En esta ocasión, el ecléctico inspector, que se maneja con inteligencia en las procelosas aguas del franquismo, investigará la muerte de un joven comunista catalán que tenía la intención de asesinar al dictador. Por el camino, la aparición de otro cuerpo sin vida, el de un joven que pertenecía a la misma célula comunista que el primer fallecido, complicará la trama.

Roso, que creó al personaje de Trevejo en su primera novela, 'Aguacero', vuelve a la España de los años 50, un momento histórico que, aunque le queda muy lejos por edad, siente cercano. «Hoy creemos que enviar unos cuantos mensajes a las redes sociales es estar comprometido con algo. Son los activistas de Twitter. Pero en aquella época, la gente se la jugaba de verdad. Tenían riesgo de ir a la cárcel, de ser torturados o incluso de ser condenados a muerte. Aquello era un verdadero compromiso», explica el escritor.

Lector voraz de Delibes, Cela, Laforet o Ferlosio, los grandes autores de las décadas de los 50 y 60 en España, Roso, profesor de Literatura en un instituto de Madrid, se inspira en la figura del comunista Jorge Semprún, «uno de los grandes políticos y escritores que ha tenido España, pero que actualmente no encuentra a nadie que lo reivindique». «Acabó mal en el Partido Comunista, acabó mal con el PSOE, acabó mal con Cela y otros escritores... Se ha quedado en tierra de nadie porque sus posturas políticas y su literatura eran complejas, pero valdría la pena recuperar su nombre solamente por la aventura que supone su vida y por su valor como intelectual», sostiene Roso.

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