De la ruina industrial valenciana a referente museístico y social

El nuevo centro Bombas Gens tras la rehabilitación del edificio. /  B.G.
El nuevo centro Bombas Gens tras la rehabilitación del edificio. / B.G.

Una antigua fábrica rehabilitada acogerá un gran centro cultural, social e investigador de la Fundació Per Amor a l'Art

J.S. LOGROÑO.

«Bombas Gens es un proyecto muy ambicioso con proyección internacional que demuestra cómo se puede dar una segunda vida a los edificios», asegura Vicente Todolí, exdirector de la Tate y actual director artístico de Hangar Bicoca, otra nave industrial reconvertida y promovida por Pirelli en la Toscana. La fábrica de Bombas Gens posee un indudable valor histórico-social, ya que es uno de los escasos ejemplos de arquitectura industrial de la década de 1930 que permanece en pie en Valencia y el único vestigio de un antiguo barrio en el que han desaparecido la mayor parte de las viviendas originales. Pese a los daños sufridos después de veinticinco años abandonada, se encontraba en un estado de conservación en el que todavía era posible especular con su recuperación. Su valor ahora es aún mayor.

La Fundació Per Amor a l'Art, una iniciativa familiar de Susana Lloret y José Luis Soler (fundador de Ubesol, empresa proveedora de Mercadona), la ha rehabilitado para desarrollar allí sus tres cometidos: abrir un centro social de atención a niños vulnerables del barrio; habilitar un punto de investigación de enfermedades raras, especialmente la de Wilson; y dinamizar un centro de arte.

Este último se nutrirá con la obra de los artistas de su colección privada de fotografía y arte contemporáneo, con tres exposiciones al año y talleres con los propios creadores.

El riojano Nicolás Ortigosa es uno de los artistas de la colección. Formado en Bellas Artes en Barcelona y antes en la antigua Escuela de Arte de Logroño, dibuja y pinta con la misma convicción. Con 'El ímpetu de un titán' sorprendió en la logroñesa Escuela de Arte (en 2008) interviniendo en su sala de exposiciones como si fuera un cuadro total. Julio Hontana lo seleccionó después (en 2010) para la colectiva 'Generando vista previa' en la Amós Salvador junto a Sarramián, Lajarín y Janire Nájera, exponentes de una nueva generación de artistas riojanos con proyección exterior. Y tres años después, comisariado por Ignacio Gil-Díez Usandizaga, llenó esta misma sala logroñesa en solitario con una magnífica interpretación gráfica de la 'Divina Comedia'. El infierno de Dante fue lo que terminó de abrir el cielo a este joven creador dispuesto a explorar regiones oscuras.

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