«Es una responsabilidad interpretar a Brick, en el que muchos aún ven a Paul Newman»

Andreas Muñoz (i) y Juan Diego, son padre e hijo en 'Una gata sobre el tejado de zinc caliente'. :: l.r./
Andreas Muñoz (i) y Juan Diego, son padre e hijo en 'Una gata sobre el tejado de zinc caliente'. :: l.r.

Hoy llega al Bretón 'Una gata sobre el tejado de zinc caliente', versión de Amelia Ochandiano a partir del clásico de Tenesse Williams. Andreas Muñoz interpreta a BrickAndreas Muñoz Actor

ESTÍBALIZ ESPINOSA LOGROÑO.

Pertenece a una larga saga de actores y con apenas nueve años se puso ante la cámara en 'El espinazo del diablo' de Guillermo del Toro. Ahora, Andreas Muñoz asume el atormentado papel de Brick en 'Una gata sobre el tejado de zinc caliente', versión del clásico de Tennesse Williams firmada y dirigida por Amelia Ochandiano.

Este montaje se presenta hoy en el Teatro Bretón de Logroño (20.30 horas), acondicionado para la ocasión como la habitación de Brick y Maggie (Paul Newman y Elizabeth Taylor en el clásico cinematográfico) durante una tórrida velada de verano. Allí, una acaudalada familia sureña de EEUU celebra el cumpleaños del patriarca y allí se dirimen conflictos familiares y personales, conflictos universales como la muerte, la ambición, el poder, el deseo...

-¿Se da cuenta de que muchos intentarán ver en usted a Paul Newman?

-Sí, me lo han dicho varias veces.

-Menuda responsabilidad...

-Sí, la verdad es que es una responsabilidad bastante grande, pero a mí me encanta y, como le dije a la directora en su momento, es un orgullo y una responsabilidad formar parte de una producción así.

-En nuestro país le han precedido en este papel Rafael Arcos, Eusebio Poncela y Carmelo Gómez. ¿Qué aporta Andreas Muñoz al complejo personaje de Brick?

-Yo he trabajado este personaje con un poso de verdad, de muchísima verdad, y situándole en ese momento de la vida en el que ya has pasado por todo y te da todo igual, en ese estar de vuelta. Por otra parte, yo me he formado en el Reino Unido (pasó por la Royal Shakespeare Company) y aporto un poco la forma de trabajar allí. En mi opinión, aquí en España se expresa mucho, mientras que allí el actor trabaja más desde la frialdad.

-De hecho, usted tiene una formación muy shakespeariana, algo que encaja muy bien en este intenso drama familiar.

-Sí, eso me dijo la directora, Amelia Ochandiano. Ella se basa en Hamlet, Macbeth... obras de teatro que yo he hecho en el Reino Unido. Y sí, es bastante shakesperiana la obra, y además el personaje también lo es, es bastante Hamlet. Aunque éste expresa en sus monólogos todo lo que siente y yo, como Brick, hago lo mismo pero sin decir una sola palabra, y ese es el plus, la complejidad de este personaje que tiene que expresar todo lo que lleva dentro sin hablarlo.

-Esta versión de 'La gata sobre el tejado de zinc caliente' difiere bastante de la que Richard Brooks rodó para el cine. ¿En qué va a sorprender al espectador que hoy vaya a veros al Bretón?

-El cine es más contención, se ciñe más a la mirada, a lo que no se dice, y en el teatro se expone todo mucho más. Y respecto a la película de Brooks, esta obra quizá tiene más ritmo, es como una montaña rusa.

-E incide especialmente en la relación entre Brick y su padre, papel que interpreta Juan Diego.

-Sí, se hace bastante hincapié. Es un bonito duelo entre el padre y el hijo. En realidad, el padre nunca ha sido capaz de expresarse y es la primera vez que se abre a su hijo. Ahí hablamos y decimos la verdad cara a cara, que es lo más duro en una familia, sobre todo en una familia como ésta en la que hay tantas mentiras alrededor.

-También llama la atención el personaje de Maggie, con un papel activo como mujer y la que tira de las riendas de vuestro matrimonio. ¿Quizá es una mirada más contemporánea sobre el clásico de Williams?

-Podría ser. Es una mirada bastante contemporánea y Maggie es una mujer que coge las riendas no sólo de Brik sino de la familia y tira del carro; es una mujer muy moderna. Aunque personalmente pienso que las mujeres siempre han estado bastante más adelantadas que los hombres, y en ese sentido han sido modernas.

-Hábleme de la puesta en escena.

-Es bastante simplista pero hay un juego de luces y de sonido fantásticos y una sorpresa final, unos efectos que dejan al público alucinado. Todo ocurre en la habitación de Maggie y Brick, es un montaje clásico y es precioso.

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