Rescatadas del olvido

La directora de la Biblioteca de la UR, Marta Magriñá. :: /UR
La directora de la Biblioteca de la UR, Marta Magriñá. :: / UR

La UR recupera textos de 20 autoras en el Día de las Escritoras | La Biblioteca de la Universidad de la Rioja organiza dos lecturas y una exposición para dar visibilidad a autoras hispanohablantes

M. SOBRINO Logroño

Fueron «extranjeras del conocimiento» en su época y aún hoy no han abandonado del todo el terreno farragoso del olvido y la indiferencia. Ayer fueron veinte, pero son muchas las escritoras que con sus trabajos podrían haber protagonizado los actos del Día de las Escritoras en la Universidad de La Rioja, centrados en una lectura en voz alta de veinte textos cortos extraídos de obras de autoras españolas o hispanoamericanas ya fallecidas.

Caterina Albert, que firmaba sus obras tras un nombre masculino para evitar la crítica social; Elena Fortún, que a pesar de sacar adelante a su familia con el dinero que sacaba de sus libros, nunca fue valorada por sus escritos; o Juana de Ibarbodouro, cuya fama contrastaba con la violencia a la que la sometían dentro de su hogar su marido y su hijo.

Son tres de las mujeres que firmaban los textos leídos ayer y que, pese a tener en común su talento para las letras, resultan desconocidas para la mayoría de lectores, que no encontrarán sus nombres en las páginas de la historia de la literatura.

La idea de acabar con esta situación y sacar a estas escritoras de las fronteras del desconocimiento -estado que tan bien reflejaba Elena Soriano, una de las escritoras leídas ayer- es la que guió a la Biblioteca Nacional de España, la Federación Española de Mujeres Directivas y la Asociación Clásicas y Modernas a organizar esta reivindicación, a la que ayer se unió la Universidad de La Rioja acogiendo dos turnos de la lectura, por la mañana y por la tarde.

Además, desde ayer y hasta el 25 de octubre, la Sala de Prensa de la Biblioteca de la UR será el escenario de una exposición que, tomando a las veinte autoras de la lectura como modelo, sumará un breve contexto histórico y personal a sus obras, que exhibirá, en la mayoría de los casos, junto a los volúmenes a los que pertenecen.

«Queremos dar más visibilidad a las escritoras cuya labor fue escasamente reconocida y premiada» marta magriñá / dtra. biblioteca ur

«Nos pareció un buen reto buscar esos libros y poner en valor a sus autoras para que, al menos, la gente las conozca», explicó ayer en el acto de apertura la organizadora del evento en Logroño, Carmen Sáez. Éste es el segundo año en que el centro se une a la iniciativa del Día de la Mujer y, como en el 2016, vuelve a centrar sus esfuerzos «en dar más visibilidad no sólo a las mujeres que están escribiendo hoy, sino a las que lo hicieron en el pasado y cuya labor ha sido escasamente reconocida y premiada».

Así lo dictaminó la directora de la Biblioteca de la UR, Marta Magriñá, quien también aseguró que el proyecto tiene «vocación de continuidad», antes de dar paso a la primera lectura de ayer, encargada al rector de la Universidad, Julio Rubio. Con su voz se abrió la primera de las dos citas de lectura en voz alta de ayer, a través del texto de Elena Soriano que denunciaba el destierro de sus coetáneas hasta ser «extranjeras del conocimiento». Antes de comenzar, Rubio llamó a la crítica: «Pido al público que valore si este texto ha quedado obsoleto o todavía es aplicable».

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