«La reeducación del maltratador es una gran asignatura pendiente»

Ángeles Carmona, en su despacho, durante la entrevista. :: Elvira megías/
Ángeles Carmona, en su despacho, durante la entrevista. :: Elvira megías

«España se va a convertir con el futuro pacto de Estado en líder mundial de la lucha contra la violencia de género» Ángeles Carmona Presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género

ALFONSO TORICES MADRID.

Ángeles Carmona (Madrid, 1965) preside desde 2014 el Observatorio de la Violencia Doméstica y de Género. Desde allí audita la respuesta que la justicia da a una lacra que esta secretaria judicial conoce de primera mano. Hace ocho años que también es la letrada del Juzgado de Violencia contra la Mujer 3 de Sevilla, donde el drama que partidos e instituciones buscan combatir con un pacto de Estado se muestra a diario en toda su crudeza.

-¿1.000 millones son suficientes para dar un salto en esta lucha?

-Que todas las fuerzas políticas hayan elevado a categoría de cuestión de Estado la lucha contra la violencia de género es un hecho histórico. 1.000 millones denota un esfuerzo y es fantástico que el pacto incluya compromiso económico. Estoy convencida de que si la aplicación hace ver que hay que elevar la cifra se hará. España se va a convertir en el líder mundial en la lucha contra la erradicación de la violencia de género.

«Los juzgados deben utilizar muchísimo más los dispositivos electrónicos de control a los agresores»

-¿Debe acelerarse la puesta en marcha de las medidas propuestas?

-Sin duda alguna. Son medidas revolucionarias que suponen un cambio de paradigma, que implican a todos los poderes públicos y a la sociedad en la lucha.

-¿Qué dos medidas destacaría del acuerdo?

-Lo primero, la implicación social. La violencia de género es un asunto de todos, no solo de las instituciones. Lo segundo, que una mujer pueda ser asistida socialmente sin necesidad de denuncia es un cambio radical si se tiene en cuenta que el 80% de los ataques o vejaciones no se denuncian. Va a permitir a muchas víctimas beneficiarse de los recursos sociales. Denunciar es un hecho heroico. Tienen miedo al maltratador, a perder a sus hijos...

-De las 32 mujeres asesinadas en 2017 solo en seis casos hubo denuncia previa. ¿Qué ocurre?

-Por desgracia, en este país esta lacra no se percibe como un problema público. Se piensa que es un problema de pareja, que deben solucionar ellos. Pero la maltratada es casi imposible que salga del círculo sin ayuda. Si los que tiene alrededor no le apoyan no dará el paso, no denunciará. Ahora, con ayuda psicológica, legal, laboral y económica sin denuncia podemos cortar el circulo de violencia y evitar asesinatos.

-Las denuncias de familiares, amigos o vecinos son anecdóticas. ¿A qué se debe esta anomalía?

-No hay implicación social. No solo para denunciar, tampoco para testificar, para apoyar a la víctima en el procedimiento judicial.

-¿El cribado que van a realizar los médicos de atención primaria puede sacar a la luz muchos casos?

-Estamos convencidos de que pueden detectar muchos casos, incluso en los que la mujer no verbaliza o no es consciente de que es víctima de un delito, y comunicarlo a las instituciones para que la ayudemos y protejamos.

-Un hombre disparó el miércoles a su expareja en un pueblo de Valencia pese a tener una orden de alejamiento. ¿Qué falla?

-En los últimos años hay un aumento del quebrantamiento de las ordenes de protección. Hay mucha reincidencia por parte de los maltratadores. Hay que empezar a vigilar menos a la víctima y más al maltratador.

-¿Deben usarse más pulseras de control electrónico?

-Es un instrumento que debe utilizarse muchísimo más. Creo que existe un gran desconocimiento entre los jueces y fiscales en cómo funcionan estos mecanismos. Estos dispositivos funcionan a la perfección y son eficaces. Es raro un ataque si existe una pulsera. La mujer se siente más segura y desincentiva al agresor a acercarse a ella.

-El Congreso no ha dado el paso de pedir la retirada de la dispensa a la víctima para declarar contra su agresor. ¿El Gobierno debería impulsar pese a todo esta reforma legal?

-Este artículo legal es el que provoca la mayoría de las sentencias absolutorias y de los sobreseimientos. La mayoría de las veces el testimonio de la víctima es la única prueba de cargo. Si se quita la dispensa, de lo que nosotros somos partidarios, debe ir aparejado con liberar a la víctima del riesgo del falso testimonio. Como opción alternativa cabe grabar la primera declaración de la víctima y, si luego renuncia a continuar por miedo, permitir que se pueda usar como prueba preconstituida en el juicio. Hay que acabar con la impunidad.

-¿Los jueces deberían suspender cautelarmente el régimen de visitas de los maltratadores mientras se sustancia el proceso?

-Los jueces tienen la obligación de investigar cómo están los niños en esa pareja para adoptar de oficio la medida cautelar de protección que crean conveniente, que puede ser una suspensión de la patria potestad, del régimen de visitas... Esto es potestativo. Nosotros proponemos ir más lejos. Que cuando haya una condena a un maltratador se imponga, obligatoriamente, la privación de la patria potestad. Un maltratador nunca puede ser un buen padre. El Estado, además, tiene que hacerse responsable de la recuperación de los 400.000 niños que han sido testigos de violencia de género.

-¿Deben generalizarse los programas de reeducación al maltratador?

-Esa es una gran asignatura pendiente que tenemos en España. Hay que invertir en el maltratador. La reincidencia es muy alta. La reeducación debería ser obligatoria en sentencia. Si no se reeduca, seguirá con la misma actitud con esta pareja o con otra.

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