«Si quieres convertirte en un narcisista, Hollywood es tu lugar»

El actor Chris Hemsworth, en una imagen de la película. :: r. c./
El actor Chris Hemsworth, en una imagen de la película. :: r. c.

Protagoniza '12 valientes', la historia del primer comando de EE UU que combatió en Afganistán tras el 11-S, que se estrena mañana en España Chris Hemsworth Actor

MARÍA ESTÉVEZ LOS ÁNGELES.

Chris Hemsworth llega de nuevo a la gran pantalla con la película '12 valientes', en la que interpreta al capitán Mitch Nelson, líder del comando que protagonizó la primera incursión de Estados Unidos en Afganistán tras el ataque contra las Torres Gemelas. La película, dirigida por Nicolai Fuglsig y que se estrena mañana en España, está basada en el libro 'Horse Soldiers' (2009) de Doug Stanton. En este largometraje, Hemsworth comparte por primera vez reparto con su esposa, Elsa Pataki, que da vida a la mujer del militar, por lo que confiesa que «es como si hubiéramos estado ensayando más de siete años para esas escenas».

-¿Interpretar personajes reales es una responsabilidad añadida?

-Obviamente existe una responsabilidad, pero también depende de la naturaleza del tema. En este caso creo que hubo una presión adicional. Sin embargo, el libro en que se basa la historia fue mi recurso. No quería hacer una imitación, sino mostrar sus intenciones, su corazón y meterme en la cabeza de este capitán para descubrir qué se necesita para que alguien se levante e inicie una guerra. La suya fue una misión suicida, no hay duda.

-¿El no ser estadounidense le dio una perspectiva diferente para interpretar este papel?

-Quizá sí. Cuando estás al frente de una película, consumes toda tu energía en el personaje y cuesta obtener una perspectiva a distancia de la situación. No dice mucho de mí, pero es cierto que cada uno es producto del entorno del que forma parte.

-¿Le intimidó hablar con los hombres que integraron el comando?

-Sí, por el peso que tiene este personaje, por la responsabilidad del tema y de esta historia. Además, al tratarse de una persona real, existe el miedo constante a estropear su legado. Gracias a la generosidad de estos hombres tuve su conocimiento al alcance de mi mano y Mark Nutsch -nombre real del capitán de las fuerzas especiales que lideró el comando- fue increíblemente abierto, al igual que todos los demás tipos involucrados en la misión. Durante el rodaje llamé a Mark un par de veces y me dio algunas ideas que incluimos en la escena. Sin duda, su ayuda fue increíblemente útil.

-Cuando uno es el líder en una película, ¿siente que también tiene que ser el líder en el rodaje?

-Claro, sí. Si el protagonista o el director tiene un carácter difícil o una actitud negativa nadie lo pasa bien durante el rodaje. Ese sentimiento se contagia. Durante el rodaje de 'Thor: Ragnarok' compartí con su director, Taika Waititi, el liderazgo y su actitud divertida se propagó entre todo el equipo, tanto técnicos como actores. Con los años te das cuenta de eso, especialmente en una película como esta, donde los días se hacen largos y el frío arrecia. Para todos los que participan en un rodaje siempre hay un momento para la queja, pero si el líder empieza con una buena actitud abre las compuertas.

-¿Estaba todavía estudiando en el colegio cuando ocurrieron los atentados del 11-S?

-Sí. Los recuerdo como si fueran hoy. Recuerdo a mis padres en el salón viendo la televisión sorprendidos de lo ocurrido con el primer avión. Me fui al colegio pensando que no podía ser un accidente y cuando llegué por la tarde me informaron del segundo avión.

-Cuando uno se convierte en una estrella de cine, ¿cómo se mantiene con los pies en el suelo?

-Sigo rodeado de la gente que me conocía antes de ser famoso. Vivo con mi familia, ellos me educaron con una serie de valores. También trabajo con unos amigos a quienes conozco desde que era un niño. Si quieres un entorno que te convierta en narcisista, Hollywood es el lugar. Hay veces en las que puedes salirte con la tuya, porque la gente deja de decir cosas y se te permite hacer cosas equivocadas. Pero me siento agradecido a las personas cercanas que me recuerdan la realidad. Disfruté viviendo en Los Ángeles, pero desde el momento en que regresé a Australia volví a ser yo. Aquí soy feliz, puedo mantener conversaciones que van más allá del mundo del cine.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos