«Más que el Pritzker, lo importante es seguir siendo fieles a nosotros mismos»

«Más que el Pritzker, lo importante es seguir siendo fieles a nosotros mismos»

Las XXIV Jornadas de Diseño se abren hoy con RCR Arquitectes, Premio Pritzker 2017. La cita, a las 12.30 en la ESDIR Carme Pigem Arquitecta y socia del estudio RCR Arquitectes

ESTÍBALIZ ESPINOSA

Logroño. Carme Pigem es uno de los socios fundadores del estudio de arquitectura RCR. Inició su andadura profesional en 1987 junto a Rafael Aranda y Ramón Vilalta, y ahí siguen, proyectando edificios con vida propia desde Olot (Gerona), localidad natal de los tres. Su arquitectura minimalista inspira emociones y rezuma belleza, y prueba de ello es el restaurante Les Cols (Olot), el museo de Soulages (Francia) o el Teatro de la Lira (Gerona). Hace un año merecieron el máximo galardón de la arquitectura, el Premio Pritzker.

-Ante un nuevo proyecto, ¿qué es lo primero que se preguntan en RCR?

-Para nosotros hay dos preguntas clave. La primera, qué tenemos que hacer, porque para nosotros es muy importante entender el qué y no dar las cosas por supuestas ni tipológicamente ni de hábito, sino ir realmente al fondo de qué es lo que se va a hacer ahí. Y otra pregunta fundamental para nosotros es dónde se va a hacer, damos mucha importancia al lugar donde vamos a actuar (un paisaje, un edificio...) y establecemos un diálogo importante entre el espacio que creamos y lo que existe. Y a partir de ahí empezamos el proyecto.

LA FRASE A los estudiantes de la ESDIR «Si te entregas con pasión, trabajo y vida van de la mano y, a partir de ahí, cada uno encuentra su camino»

-¿Cuál es la clave de que una arquitectura inspire emociones?, que es lo que inspiran los proyectos de RCR.

-Esto es más difícil de explicar, es como cuando te enfrentas a una obra de arte y ves si te emociona o no y por qué lo hace. Entendemos que la vinculación con el lugar influye muchísimo, así como el tipo de espacio y con qué tipo de material se construye. También hay un tema de proporciones que nos interesa, la belleza en el sentido de conseguir espacios equilibrados. Esta relación entre el lugar, la materia, la proporción del espacio, su materialidad... todo ello contribuye a crear una determinada atmósfera que es la que esperamos que pueda despertar emociones en las personas que lo viven.

-La belleza de los edificios de RCR adquiere una dimensión casi mágica que va más allá de la mera estética.

-Gracias.

-Vuestra arquitectura está íntimamente ligada a vuestras raíces (Olot), a lo local, y sin embargo es tan universal...

-Intentamos expresar la esencialidad de las cosas y esa esencialidad está muy vinculada a nuestras raíces, pero al mismo tiempo se convierte en un lenguaje común y universal. Es un poco como las religiones, que pueden ser muy dispares y parecen contrapuestas, pero si vamos a la raíz y la esencia de las mismas al final no son tan distintas. Si consigues ir muy a la esencia de las cosas se convierte en un lenguaje muy común y universal.

-A esta universalidad también habrá contribuido el Premio Pritzker, aunque no parece que les haya separado los pies de la tierra.

-Lo intentamos, intentamos continuar con nuestro camino.

-¿Condiciona de alguna manera el peso de este premio?

-Claro, es el máximo galardón en nuestra disciplina y es una satisfacción muy difícil explicar con palabras, una satisfacción interior que te acompaña. Pero más allá de la responsabilidad que sientes, para nosotros lo importante es ser muy fieles a nosotros mismos como lo hemos sido hasta ahora, seguir en la misma línea.

-Rafael Aranda, Ramon Vilalta y usted llevan treinta años juntos, coherentes con sus personalidades y su visión del mundo. ¿Es esta coherencia la clave de seguir juntos y creciendo como arquitectos?

-Sí, la clave ha sido llevar treinta años de diálogo. Hemos crecido juntos y siempre decimos que el mayor logro alcanzado es haber estado este tiempo unidos, y esperamos seguir así otros treinta años más.

-Viendo lo que proyectan y cómo lo hacen, da la sensación de que nuestras ciudades, nuestras construcciones y edificios deben de gustarles bastante poco.

-Hablar en general es difícil, pero sí que nos gustan aquellas construcciones con alma y, cuando no la hay, no nos gustan.

-Qué construir (un edificio, un restaurante, un museo...) parece algo secundario para RCR.

-Nos da igual, al contrario, nunca hemos sido unos arquitectos especialistas. Hemos hecho una cantidad de programas muy variados y esto nos satisface porque, precisamente, lo que no nos gusta es repetirnos. Nos gusta avanzar, investigar, encontrar cosas y el hecho de enfrentarnos a programas distintos nos ayuda, es como empezar todos los días de nuevo, es interesante.

-¿Qué recomendaría a los alumnos de la Escuela de Diseño de La Rioja sobre su futuro profesional?

-Pasión, pasión, pasión... No hay que entender esto como un trabajo, es algo que realmente acaba formando parte de tu vida. Si te entregas a ello con pasión, trabajo y vida se llevan conjuntamente y, a partir de ahí, cada uno encuentra su camino.

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