Primer prior no benedictino en diez siglos..., pero solo a cargo de la parte espiritual

PÍO GARCÍA LOGROÑO

Arrecian los vientos de cambio en Valvanera. En la convocatoria de la segunda edición de la marcha a la abadía, Agustín María Prado, monje argentino de 31 años del Instituto del Verbo Encarnado (IVE), una congregación fundada en 1984, fue presentado oficialmente como prior del monasterio riojano. Hasta la fecha no se había utilizado con toda rotundidad esa denominación -siempre se le había presentado como «superior»-, así que ya se puede asegurar que Prado sustituye en el priorato de Valvanera a Josep María Sanromá, que se ha convertido de esta manera en el último responsable benedictino del monasterio. Se trata de un relevo histórico: por primera vez en sus diez siglos de existencia, el cenobio que custodia a la patrona de La Rioja cuenta con un prior que no es de la orden benedictina, algo inédito desde los tiempos del abad don Sancho, primer gobernador documentado del cenobio, allá por el año 990.

Desde la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño confirman el relevo, alcanzado tras un acuerdo particular de los propios benedictinos con el Instituto del Verbo Encarnado, aunque puntualizan que de momento solo se ha realizado a efectos espirituales (Prado es quien dirige el trabajo cotidiano de los tres monjes que custodian ahora la abadía), porque administrativamente el monasterio sigue dependiendo de la orden de San Benito, rama Subiaco, cuyo centro en España está en Montserrat. Valvanera afronta ahora el futuro en esta situación novedosa -de titularidad benedictina y de gestión encomendada al IVE-, al menos hasta saber si finalmente el traspaso se realiza por completo o si se decide mantener este doble sistema.

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