«Hay que ponerse en el lugar de esta madre»

Concentración de apoyo a Juana Rivas en Maracena (Granada). :: Miguel Ángel Molina / Efe

El juez llama a que los padres declaren el 8 de agosto por varios delitos, entre ellos el de sustracción de menores Rajoy defiende a Juana Rivas, la madre de Granada que se encuentra en paradero desconocido con sus dos hijos

DANIEL ROLDÁN MADRID.

El caso de la madre granadina en paradero desconocido con sus dos hijos de tres y once años se coló en el cierre del curso político de Mariano Rajoy. Preguntado por qué le parecía que Juana Rivas no apareciera a las 16:30 horas del miércoles en Granada para cumplir con el régimen de visitas de los dos pequeños y si estaba justificado saltar se la ley para proteger a los menores, el presidente del Gobierno optó por defenderla. «Hay que ponerse en el lugar de esta madre», indicó desde el salón de los Tapices del palacio de la Moncloa. «Hay que ser consciente de lo que le ha ocurrido: un matrimonio, ha tenido que irse a Italia, ha tenido que volver, ha sido dos veces agredida, su marido ha sido condenado por los tribunales. A las personas conviene atenderlas, comprenderlas y luego está todo lo demás», señaló el jefe del Ejecutivo sobre este tema que enfrenta a una madre contra su expareja, condenado por maltrato en 2009.

Desde el PSOE, la secretaria de Igualdad, Carmen Calvo, reclamó más contundencia. «Que no vuelva a ocurrir que un padre condenado en firme por malos tratos a su pareja y sus hijos pueda tener luego el disfrute de sus hijos en cualquiera de los formatos posibles. Hay que tomarse esto mucho más en serio».

Mientras, en Granada, las dos partes implicadas movían ficha en los juzgados. Por una parte, los representantes legales de Rivas presentaron un escrito en el que se oponen a que Francesco Arcuri, de 50 años, pueda ver a sus hijos y que regresen a Italia, país donde la familia tiene fijada su residencia. La juez ha dado cinco días a las partes para contestar.

Por otra parte, la representación legal de Arcuri presentó un escrito con medidas cautelares contra la madre por un posible delito de sustracción interparental, desobediencia a la autoridad judicial y violencia psicológica habitual contra los hijos. El juzgado de Instrucción 3 de Granada, en el ámbito civil, se lo pasó al de Instrucción número 2, en funciones de guardia y encargado de la vía penal que incoó diligencias ayer mismo. Citó a las partes a declarar el 8 de agosto.

Será un nuevo capítulo de un desencuentro que comenzó el 18 de mayo de 2016, cuando Juana Rivas se marchó con los niños a España desde Italia por la excusa de pasar unas vacaciones con la familia. No regresó y el 12 de julio presentó una denuncia de violencia de género en Granada por unos hechos ocurridos en Italia. En el país transalpino todavía no se ha presentado la denuncia. «Hace un año que no puedo ver a mis hijos», dijo Francesco a la agencia italiana ANSA. Desde entonces, Rivas ha perdido todas las batallas judiciales. El Juzgado de Primera Instancia 3 de Granada ordenó que fueran devueltos a su residencia de Calofonte, sentencia confirmada por la Audiencia Provincial de Granada que señaló que no cabía «tomarse la justicia por su mano».

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