POLONIA Y ASIA COPAN LA SECCIÓN OFICIAL

La organización de la Seminci ha colocado el mismo día y en sesiones consecutivas dos películas en la sección a concurso de nacionalidad polaca. Un pequeño ciclo de este país europeo para seguir el rastro a una cinematografía que no se prodiga mucho en las pantallas comerciales.

En primer lugar se proyectó 'Los pájaros cantan en Kigali' con guión y dirección de Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze, pareja que ya conoce este festival. Ahora prestan su mirada, a veces en tono documental, a uno de los más salvajes genocidios del siglo XX: la matanza de la etnia tutsi a manos de los hutus. La barbarie está contemplada desde dos puntos de vista. La de Anna, una afamada ornitóloga polaca, especialista en buitres, y que fue sorprendida en Ruanda por la masacre. Y la de Claudine Mugambira, hija de un importante ornitólogo ruandés, y de raza tutsi, que debe huir con Anna a Polonia para evitar salvar la vida. En la primera parte de la película se aborda el tema de la inadaptación de Claudine a un ambiente que no le pertenece, mientras que en su conciencia se agita la trágica sensación de haber escapado sin saber el paradero de sus familiares. En el segundo tramo se plantea la memoria de una nación destrozada y abandonada por los gobiernos internacionales. Anna y Claudine regresan a Ruanda para restañar la herida y tratar de buscar los restos mortales de su familia. El filme tiene sus buenas intenciones, pero su legado no causa impacto ni tampoco abre un debate sobre el horror.

Desde 1977 lleva la veterana realizadora polaca Agnieszka Holland colocándose tras la cámara. Con ciertas expectativas se recibió 'Spoor' ('El rastro'). Una curiosa fábula en tono ecológico y disfrazada de thriller que gira alrededor de los misteriosos asesinatos de un puñado de hombres cuya nexo común entre ellos es su afinidad por la caza. El largometraje está estructurado en capítulos que corresponden a determinados meses del año donde se da a conocer el tipo de animal que está permitido abatir. La trama se organiza a través del personaje de Duszenjko, una mujer jubilada, amante de los horóscopos y experta en la teoría de la influencia de los planetas que se opone a todo tipo de caza furtiva o fuera de temporada. Su coraje generará más de un conflicto entre las fuerzas vivas de la zona de montaña en la que habita.

Cambiando de geografía y de intenciones, el cine más inmediato y peleón llega de la mano del activista chino Al Weiwei que en 'Human flow' ('Marea humana') nos aproxima en un documental sin desperdicio alguno y con una mirada global a la crisis y tragedias del refugiado en su término más amplio que sufre la privación de sus derechos como ser humano en cualquier parte del planeta tierra. Una obra necesaria e imprescindible que mezcla imágenes descarnadas con los testimonios de víctimas y cooperantes. Magnífica obra.

La reputada realizadora japonesa Naomi Kawase continua con su línea de cine intimista, romántico y lírico. 'Hacia la luz' habla de sentimientos y emociones relacionadas con la belleza y espectro de la luz. Ésta puede ser natural, hermosa y genial para componer, entre otras cosas, fotografías. Pero hay otro tipo de luces, como las interiores, las que nacen y brotan del corazón capaces de doblegar a los personajes más oscuros. Una historia dulce y cariñosa que aproxima a un fotógrafo ciego y a una audiodescriptora que narra largometrajes para los invidentes. Sin duda, el filme de Kawase me lo apunto como uno de los favoritos para ganar la Espiga de Oro a la mejor película.

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