Los piojos, unos molestos habitantes

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La higiene o la largura del cabello no tienen nada que ver con la infestación

MÓNICA OCHAGAVÍA

Los piojos son unos insectos ovíparos de color marrón que viven exclusivamente en el cabello humano y afectan a entre el 5 y el 15% de la población infantil. Pueden verse a simple vista (miden entre 2 y 3mm.) y aunque no tienen alas ni pueden volar, sus seis patas, que terminan en pequeñas garras, les permiten agarrarse firmemente al pelo. Poseen además una cabeza pequeña con un aparato bucal preparado para picar el cuero cabelludo y succionar la sangre de la que se alimentan. Un piojo vive entre 33 y 35 días y pasa por tres etapas:

Liendre: durante 6-7 días el piojo está en un huevo (una hembra adulta pone unos 110-150 de medio durante su vida) que se encuentra adherido a la base del cabello. De ellas sólo un 60% llega a piojo adulto. A veces se confunden con la caspa, aunque se diferencian fácilmente porque las liendres presentan gran resistencia cuando intentan quitarse. Suelen encontrarse en las zonas más calientes de la cabeza, en la nuca y detrás de las orejas.

Ninfa: durante 9-10 días. Es el piojo recién salido del huevo. Invisible al ojo humano.

Piojo adulto: durante 15-16 días. Las hembras depositan entre 4-8 huevos a una distancia de entre 1 y 2 mm del cuero cabelludo. Sus lugares favoritos: los pelos de detrás de las orejas, de la coronilla y de la parte posterior de la cabeza. Para asegurar su adherencia al cabello, segregan una sustancia pegajosa e insoluble al agua que fija la liendre al tallo del cabello. Se alimentan de sangre y prefieren más a unas personas que a otras según la composición de su sangre. Algunos estudios sugieren que es posible que ciertos alimentos o medicamentos, que alteran el olor o el sabor de la sangre, puedan provocarles rechazo.

También necesitan unas condiciones de clima y humedad: se adecuan a temperaturas entre 28 y 32º con un 70 a 80% de humedad y su temperatura óptima de crecimiento rápido oscila en torno a los 28º. Son muy sensibles, incluso en caso de fiebre del huésped es frecuente que lo abandonen y busquen otros entornos más favorables.

¿Qué hacer si descubrimos un piojo?

Una de las principales características de los piojos es que son muy contagiosos, en cualquier lugar y momento del año, sobre todo por el contacto de una cabeza infestada con otra, de ahí que, por sus hábitos, se den más en niños, aunque pueden visitar cualquier cabeza y de cualquier extracto social. El contagio se ve favorecido por los peines, cepillos, gorros, bufandas, peluches, sacos de dormir...

La infestación de piojos provoca un intenso picor (las liendres no pican, sólo los piojos vivos). Ante eso hay una serie de pasos imprescindibles que debemos seguir para eliminarlos.

¿Cómo eliminarlos?

Revisar todas las cabezas de la casa: Los piojos son visibles, pero a veces es complicado encontrarlos por su pequeño tamaño y su color parecido al del pelo. Las liendres son más sencillas, tienen un color blanquecino metálico y si están vivas, siempre hay piojos (notarás un ligero chasquido al aplastarlas).

Empezar cuanto antes el tratamiento: El pelo tiene que quedar perfectamente empapado, aunque necesitemos más de un envase para ello. Hay que pasar un peine especial llamado liendrera, que tiene unas púas largas y finas y eliminará los piojos, ya que la mayoría no se desprenden por sí solos. El tratamiento se tiene que repetir a la semana, ya que es imposible eliminar por completo liendres, ninfas y piojos de una vez. Avisar al colegio y a los compañeros de que tu hijo tiene piojos.

¿Cómo se tratan?

En el mercado existen muchos tratamientos, pero la efectividad del remedio no sólo reside en el producto sino en la forma de aplicarlo y en las medidas que tomaremos para prevenir un nuevo contagio.

Es importante mantener la calma y el sentido común y sobre todo tener claro que nada tiene que ver con la higiene del peque o con el pelo largo como antiguamente se pensaba. No es necesario cortar ni rapar el pelo, ni usar productos tóxicos.

Dos tipos de productos

Tratamiento con insecticidas: el más conocido es la Permetrina 1%. Es preferible usar lociones a los champús, ya que conviene aplicar un tiempo determinado que con los champús generalmente no se cumple. Hay que aplicar el producto extendiéndolo muy bien y, tras esperar el tiempo recomendado por cada laboratorio, se pasará la liendrera. Si es eficaz, los piojos estarán inmóviles y se desprenderán con facilidad. Aclarar con agua abundante y después dejar secar al aire o con toalla, sin usar secador. En ese momento es recomendable una nueva inspección visual para identificar las liendres que se hayan podido quedar y quitarlas una a una.

Tratamiento sin insecticidas: No hay riesgo ni de toxicidad ni de resistencias. Llevan Dimeticona, el piojo muere por asfixia y se aplica igual que los otros productos. Una sustancia nueva es el Octanediol, que destruye la cápsula del piojo y de la liendre por lo que mueren deshidratados.

¿Cómo prevenir los piojos?

Según las recomendaciones de la Sociedad Riojana de Medicina de Familia y Comunitaria:

Revisar periódicamente la cabeza de los niños, por ejemplo establecer una rutina de un día a la semana dedicado a pasar una liendrera. Si descubrimos un piojo, empezar inmediatamente el tratamiento. Pueden usarse repelentes, que pueden presentarse como desenredantes, coleteros, champús, spray.

En el caso de las niñas, es recomendable llevar el pelo recogido para el colegio. Evitar que compartan peines, cepillos, bufandas, gorras y toallas. Lavar la ropa de cama, gorros o bufandas en un programa de 60º, ya que las liendres mueren a temperaturas superiores a 50º. Guardar los peluches de la casa en una bolsa bien cerrada, porque la vida de un piojo sin contacto con el ser humano y sin alimento no sobrepasa las 24 h.

Existen productos naturales en el mercado que, aunque no tienen eficacia científica demostrada se están utilizando: aceite de árbol del té, aceite de Neem, vinagre de manzana, aceite de lavanda... Se echan unas gotas en el champú habitual o directamente en el cuero cabelludo o el peine.

Entre el 5 y el 15% de la población infantil lidia con estos insectos que se contagian por proximidad

Mitos y verdades

Toda la vida se ha tenido la creencia de que estos insectos se relacionan con una falta de higiene y suciedad. Sin embargo, esto no es cierto, incluso prefieren el pelo limpio porque facilita su movilidad.

Parece ademas que los piojos se decantan por cabellos sin o con poca grasa porque no les gustan las sustancias oleaginosas en su hábitat. También se pensaba que si se lavaba mucho el pelo, los piojos desaparecían, cuando en realidad son resistentes al agua.

Muchas veces se utiliza el vinagre como tratamiento, pero nunca, aunque puede como complemento a un pediculicida, nunca debe sustituirlo. Ayuda a desprender las liendres del cuero cabelludo y así eliminarlas.

Antes se pensaba que los piojos sólo estaban en la cabeza, pero pueden vivir 24 h. fuera de ella, por lo que hay que vigilar peines, sábanas y almohadas, gorros y bufandas... Se recomienda lavar estas prendas a más de 50 grados, ya que no resistirán esta temperatura.

También es importante aclarar que las liendres no se contagian, sólo los piojos. Y que estos no saltan ni vuelan sino que se contagian por proximidad de las cabezas. Un gran mito son los parques, areneros, hierba, animales domésticos..., los piojos no viven en ninguno de estos espacios, viven en las cabezas y pasan de una a otra para seguir procreando.

Como conclusión, los piojos no transmiten enfermedades y las únicas complicaciones que pueden acarrear son la sobreinfección de las heridas de rascado.

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