Los peritos afirman que había ADN de Morate junto a los cadáveres

Sergio Morate, ayer durante la declaración de los peritos. :: J. D. / efe/
Sergio Morate, ayer durante la declaración de los peritos. :: J. D. / efe

El forense explica que la exnovia del acusado murió asfixiada con una brida, «sin capacidad de reacción» por el golpe que recibió en la cabeza

J. V. MUÑOZ-LACUNA OLEDO.

T La Policía halló el ADN de Sergio Morate en una botella de agua -de la Virgen de Lourdes- encontrada junto a los cadáveres de su exnovia, Marina Okarinska, y de la amiga de ésta, Laura del Hoyo. Así lo confirmaron ayer los agentes de la Unidad Central de Análisis Científicos de la Policía Nacional que realizaron el peritaje de las pruebas, durante la cuarta sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Cuenca.

Una de estas agentes relató ante el tribunal que «en el análisis de la boquilla o la zona donde se apoya la boca para beber se obtuvo un perfil genético que coincide con el de Sergio Morate». Una prueba que, según la Fiscalía y la acusación particular, demostraría que Morate semienterró a Marina y a Laura en la fosa donde fueron encontradas en Palomera, localidad cercana a la ciudad de Cuenca, días después de su desaparición.

La defensa de Sergio Morate, que sigue pidiendo su libre absolución por falta de pruebas, cuestionó la toma de muestras de esta botella y resaltó que el ADN de las dos jóvenes asesinadas no se ha hallado en ninguno de los coches usados por Morate desde la desaparición de ambas: un todoterreno Opel Frontera de su propiedad, un Seat Ibiza con el que viajó a Rumanía hasta el domicilio de unos conocidos y otro Seat Ibiza que pidió prestado a un amigo.

En este sentido, la defensa del acusado llamó la atención sobre un hecho: el ADN de Laura y Marina no ha aparecido en ninguno de esos vehículos, pero sí en el Chevrolet Kalos de Laura con el que las dos chicas se desplazaron hasta la vivienda de Sergio Morate en la tarde del 6 de agosto de 2015. Ese día, Sergio había quedado con su exnovia para entregarle objetos personales que Marina aún conservaba en el piso en el que ambos habían convivido en la urbanización Ars Natura de Cuenca.

Donde también resultó imposible encontrar el ADN de Morate, según los peritos, fue en la brida de plástico que tenía Marina en el cuello ni en los plásticos con los que fueron envueltos los cadáveres en la fosa. Los expertos determinaron que no encontraron las trazas biológicas del acusado en los plásticos «porque contienen muchos restos de putrefacción y barro adherido».

Dureza de los hechos

Durante la comparecencia de los peritos, los familiares de Marina Okarinska y de Laura del Hoyo no pudieron contener la emoción ante la dureza del testimonio de los forenses al describir lo que encontraron. Marina murió de forma «violenta, por estrangulamiento por asfixia mecánica» después de haber recibido un golpe en la parte posterior del cráneo que no le produjo fractura, pero la dejó «inconsciente y absolutamente indefensa». Así de claro fue uno de los tres forenses que compareció y que destacó que por «instinto de supervivencia» la víctima intentó «liberarse del obstáculo que le impide respirar», por lo que se provocó cuatro estigmas que derivaron en el depósito de restos de sangre en las uñas de su mano derecha.

A lo largo de su exposición el perito aclaró que el asesino colocó alrededor del cuello de la joven una brida de 50 centímetros de largo que, una vez cerrada la cremallera, lo redujo a ocho centímetros, cuando su perímetro alcanzaba los 23 centímetros, de modo que la presión le provocó el colapso de la laringe, la falta de oxígeno y, consecuentemente, la muerte. También explicó que Marina quedó inconsciente tras recibir un golpe «sorpresivo» en la parte posterior de la cabeza que llegó «hasta el cerebelo», que la dejó «como una víctima completamente sumisa y sin capacidad de reacción».

Este forense detalló como estaban los cadáveres de las jóvenes en la fosa, ubicada en el paraje El Bodegón, en el nacimiento del río Huécar. «Ninguno de los cuerpos presentaba signos de haber sido impregnados con cal mezclada con agua», aclaró.

Tras escuchar a lo peritos, está previsto que hoy concluya el juicio contra Sergio Morate con la lectura de las conclusiones definitivas de las partes y las peticiones de penas, antes de que el jurado se retire a deliberar su veredicto.

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