Un palacete rural en el corazón de Nalda

Familia Garaizabal Osma, descendiente de los Osma Scull, en Nalda. :: archivo ier/
Familia Garaizabal Osma, descendiente de los Osma Scull, en Nalda. :: archivo ier

Los vínculos de los Osma con la aristocracia llegan hasta nuestros días, ya que una descendiente se ha casado con el benjamín de Ernesto de Hannover La Casa Grande, erigida por los Osma Scull, encierra la historia de una familia ligada al poder en el siglo XIX

P. HIDALGO

nalda. La Casa Grande de Nalda lleva cerca de siglo y medio siendo un testigo privilegiado del devenir de la localidad del valle del Iregua. Esta impresionante casa-palacio, de cinco alturas y estilo ecléctico, preside la plaza de la Tela (el corazón de Nalda) y se convertirá pronto en la casa de todos los naldenses. El Ayuntamiento de Nalda e Islallana ha sacado ya a concurso la rehabilitación integral de este símbolo del pueblo para acondicionarlo como nuevo Consistorio del municipio.

La Casa Grande encierra una profusa historia ligada al poder y a la aristocracia que ha llegado hasta nuestros días a través de sus descendientes. Los estudios documentales realizados no concretan la fecha exacta de su construcción, que se estima hacia 1879, a instancias de los Osma Scull.

En las postrimerías del XIX, Nalda era una población de tamaño relativamente modesto (en torno a unos 1.600 habitantes) en relación a otros municipios de lo que luego sería La Rioja. La vida en la localidad poco tenía que ver con el núcleo urbano logroñés, donde una nueva clase emergente (la burguesía) propició la construcción de ensanches.

Los Osma Scull, una rama de los Osma (una de las familias riojanas más poderosas del XIX), no pertenecían a esa burguesía, sino a una suerte de alta hidalguía en declive. Así, mientras los ensanches burgueses buscaban una delimitación de la ciudad que separase a las clases dominantes de las obreras, la Casa Grande representaba un oasis de ostentación en un pueblo que rebasaba por poco los 1.600 habitantes. Sin embargo, el diseño de este palacete rural responde a los mismos gustos estéticos que sus edificios coetáneos en Logroño.

Linaje

Gaspar de Osma y Ramírez de Arellano era hijo de Gaspar Osma Tricio (oriundo de Nalda y luego oidor de la Audiencia de Lima, en Perú) y Josefa Ramírez de Arellano Baquijano (de familia noble y descendiente de los llamados condes de Aguilar). Nacido en la capital peruana en 1815, tuvo una brillante carrera como militar en el cuerpo de artilleros del Ejército. Estuvo destinado en Sevilla, Puerto Rico y La Habana, donde conoció a Cecilia Scull Audouin, con la que a la postre se casaría y tendría cuatro vástagos.

El matrimonio heredó un gran patrimonio, con el que se permitieron levantar una imponente casa-palacio en el pueblo de origen de la familia Osma.

En 1871 José Domingo de Osma y Ramírez de Arellano (conde de Vistaflorida) compró por poderes a una familia procedente de Álava una finca en el centro de la localidad del Iregua para que su hermano Gaspar dispusiera de un palacete en el lugar de sus raíces.

Tras pasar por Madrid, Valencia y Sevilla (donde a Gaspar lo nombraron director de la Maestranza), Cecilia Scull falleció en Puerto Real (Cádiz) en 1876. Ya viudo, el primer Osma que habitó la Casa Grande se retiró a Nalda, donde contribuyó económicamente a la construcción del puente de hierro y del cementerio.

Gaspar de Osma y Ramírez de Arellano pereció en la localidad de sus ancestros el 6 de junio de 1896 a los 81 años de edad. Tras diferentes circunstancias familiares y hereditarias, en 1933 la Casa pasó a manos de propietarios no residentes en Nalda y a finales de la década de los 90 engrosó el patrimonio municipal.

El Ayuntamiento naldense confía en que el próximo mes de marzo puedan arrancar las obras de rehabilitación que, al cabo de doce meses, conviertan este insigne monumento, estratégicamente ubicado, en el nuevo Consistorio del municipio de Nalda e Islallana.

Quién sabe si algún día se acercará a conocer la localidad riojana Alessandra de Osma, flamante princesa de Hannover tras contraer matrimonio civil el pasado noviembre con el pequeño de los dos hijos de Ernesto de Hannover. Alessandra de Osma pertenece a una conocida familia de Perú. Modelo y licenciada en Derecho, recuerda sus raíces riojanas. «Los orígenes españoles de mi familia se remontan a don Gaspar de Osma, que nació en Nalda (La Rioja) y en 1801 llegó a Lima como oidor de la Audiencia; era también abogado de profesión, como yo», declaró al hacerse público su compromiso nupcial a la revista Hola.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos