Optimismo sobre el futuro del periodismo de calidad

Á. S. MADRID.

Los retos son enormes, pero el periodismo de calidad tiene músculo suficiente para afrontarlos. Así lo creen los corresponsales de Vocento, que, frente a los agoreros, se muestran optimistas sobre el futuro de la profesión. «El periodismo que se hace en Vocento es un poquito mejor que el que hacían nuestros compañeros del pasado», dijo Juan Pedro Quiñonero.

Y citó nada menos que a Azorín, que enviado a París para contar la Primera Guerra Mundial, mandaba crónicas de este tenor: «Acabo de tomar el ascensor y me he cruzado con una bella señora de la alta sociedad francesa». «Si yo envío hoy una crónica así, los compañeros del periódico me dirían: 'Quiño, deja de tomar cazalla'», bromeó. En el mismo sentido, Javier Ansorena recordó una crónica enviada por el corresponsal de ABC en Nueva York, en la que relataba una fiesta en la que iba vestido de etiqueta y en la que compartía mesa y mantel con la élite de la ciudad.

«La calidad significa que los corresponsales debemos recordar que información no es entretenimiento y que no tenemos que estar corriendo detrás de la última noticia», explicó Mercedes Gallego. «No es incompatible hacer periodismo de calidad con estar presente en las redes sociales», resaltó Ansorena, que pidió a las organizaciones periodísticas más confianza en los corresponsales para que sean ellos los que puedan influir en el tipo de contenidos que se publican. «Los periodistas debemos informar, aunque todos sabemos que hay modas», continuó Mañueco, antes de que Pablo M. Díez diera una clave: «En vez de contar lo que ocurrió ayer, debemos contar lo que pasará mañana».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos