Casi la mitad de científicos y técnicos del CSIC dependen de un contrato temporal

El buque insignia de la investigación española perdió 4.800 empleados, el 30% de la plantilla, en los últimos seis años, según CC OO

ALFONSO TORICES

Madrid. Las políticas de recorte del gasto público practicadas por el Gobierno han dejado al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el buque insignia de la investigación en España, en una situación «alarmante», según el estudio sobre su plantilla realizado por CC OO, que apoda la radiografía resultante de este organismo como «el mapa de la precariedad».

Los 122 centros científicos que aglutina el CSIC, que generan aproximadamente el 20% de toda la producción investigadora española, han perdido 4.800 trabajadores desde los últimos días de 2011, lo que supone que han tenido que prescindir de un 30% de su plantilla, que, según el informe, «o pasó a engrosar las listas del paro o tuvo que emigrar para continuar su vida profesional». El organismo pasó de 15.893 empleados en 2011 a los 11.084 con que terminó diciembre de 2017.

El documento revela que, además de la fuerte reducción de equipos de investigación, en estos seis años se produjo una enorme precarización de las condiciones de trabajo de los que continuaron. El 43,2% de los científicos, técnicos y auxiliares de sus laboratorios y talleres, 4.784 personas, viven en la inseguridad laboral, con contratos temporales. La cifra, lejos de mejorar con la salida de la crisis, ha empeorado. Del 40,5% de 2012 se pasó al 43,2% de 2017, con un aumento de casi tres puntos.

El colectivo más afectado por la temporalidad laboral es el de los titulados superiores, con el 74,3% en esta situación. Se trata de investigadores, en la mayor parte de los casos ya doctores, pero sin reconocimiento formal de esa categoría, que con 40 o más años viven de encadenar contratos temporales, en ocasiones hasta durante diez o quince años, y pendientes de que no se agoten los fondos del grupo de investigación de los que depende su continuidad. En el alto grado de temporalidad les siguen los investigadores con contrato de doctor, con un 40,7%, y los ayudantes de laboratorio, con un 36,4%. Por áreas de conocimiento, más de la mitad de los temporales se concentran en los centros de biología y medicina, recursos naturales y ciencias agrarias.

Contratos encadenados

CC OO indica que el CSIC no ha querido facilitarle la antigüedad de estos casi 5.000 empleados, pero que sí han podido certificar que 1.438 son científicos y técnicos que al menos han encadenado tres contratos y que llevan en esa situación entre tres y diez años.

La central sindical se encuentra negociando con los responsables de este organismo para determinar cuántas plazas fijas sacarán a concurso-oposición en los próximos años y así cumplir con los acuerdos de estabilización de plantillas pactados con el Gobierno. Según sus cálculos, no deberían ser menos de 1.531 (la mitad titulados superiores), una cifra que corresponde con los puestos temporales que, sin lugar a dudas, realizan tareas de investigación permanentes dentro del CSIC. Es decir, son puestos estructurales. CC OO indica que, si esta parte de los trabajadores pasase a ser fija, sería un paso importante para paliar los recortes y para rejuvenecer una plantilla de investigadores con plaza, que tienen una media de 56 años. Aun así todavía quedaría un 29% de científicos con contrato temporal, cuando la estructura laboral de estos centros e institutos no justifica que se supere el 15%.

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