San Millán cumple veinte años en la lista del patrimonio mundial

La Biblioteca de Yuso, durante las visitas guiadas celebradas este fin de semana. :: sonia tercero/
La Biblioteca de Yuso, durante las visitas guiadas celebradas este fin de semana. :: sonia tercero

La Unesco inscribió en 1997 los monasterios de Suso y Yuso por «su excepcional testimonio sobre el surgimiento del monacato cristiano» y por «su relación con el nacimiento del idioma español» | El Comité de Patrimonio Mundial destacaba en su evaluación que no había «monumentos comparables» al conjunto emilianense

Pío García
PÍO GARCÍALogroño

El 4 de diciembre de 1997, a eso de las cinco de la tarde, en una sala del Palazzo Reale de Nápoles, los delegados de la Unesco aprobaban por aclamación, sin votos en contra ni apenas debate, la inscripción de los monasterios de San Millán de la Cogolla en la lista de bienes considerados Patrimonio de la Humanidad. La sesión, que hasta entonces estaba discurriendo entre proyecciones de filminas y educados debates en dos idiomas -inglés y francés-, se rompió por la intervención del entonces presidente de La Rioja, Pedro Sanz, quien se levantó y habló unos minutos en español. Se le ocurrió citar en castellano antiguo a Gonzalo a Berceo, lo que llevó al borde del suicidio a las traductoras simultáneas que ocupaban los habitáculos al fondo de la sala, pero levantó los ardientes aplausos de los delegados de países hispanohablantes, que se rebelaban así contra la habitual tiranía lingüística anglofrancesa. «¡Por fin se oye hablar español en la Unesco!», clamó entusiasmado, liberado de todo protocolo, un embajador mexicano que se parecía a Ricardo Montalbán.

Más

La especial vinculación del idioma castellano con los monasterios emilianenses fue desde el principio el gran aval de la candidatura y el que le permitió cobrar dimensión ultramarina. Gracias a la iniciativa de Diario LA RIOJA, escritores, gobiernos y academias de todos los países hispanohablantes fueron remitiendo sus escritos de adhesión; algo que a la postre resultó decisivo porque la Unesco, en esas fechas, había decidido dar un giro en sus criterios de admisión y ya no valoraba tanto los monumentos por sus valores arquitectónicos o por su belleza artística como por su importancia simbólica o por su relevancia universal.

El informe final

Cualidades
El monasterio de Suso es de un gran interés cultural en cuanto al desarrollo temprano del monacato en Europa porque representa la transición de la vida eremítica a la cenobítica. La continuidad de una comunidad monástica hasta el presente en el monasterio de Yuso ofrece una imagen completa de la trayectoria del monacato europeo. Resulta de gran importancia el hecho de que el idioma español, hoy uno de los más extendidos en el mundo, tuviera aquí su primera expresión escrita, en principio con propósitos didácticos y más tarde con intención artística.
Análisis comparativo
No hay monumentos comparables con el conjunto de Suso y Yuso. Los momentos iniciales del monacato europeo podrían encontrar algún parangón en el grupo noroccidental de monasterios representados en la Lista de Patrimonio de la Humanidad por Skelling Michael (Irlanda), pero este conjunto no exhibe la continuidad hasta el presente que sí muestra San Millán.
Apoyos
El dossier también incluye las copias de numerosas cartas expresando los apoyos para la candidatura de instituciones gubernamentales, académicas y culturales de España y de otros países de habla hispana (Argentina, Chile, Ecuador, Guatemala, México, Filipinas, Estados Unidos, Puerto Rico y Venezuela).
Recomendación
Este bien debe ser inscrito en la Lista de Patrimonio de la Humanidad con arreglo a los criterios II, IV y VI. Los monasterios de Suso y Yuso de San Millán de la Cogolla son un testimonio excepcional de la introducción y supervivencia del monacato cristiano desde el siglo sexto hasta el presente. Este bien es además de una importancia sobresaliente como la cuna del moderno español hablado y escrito.

En Nápoles, una ciudad febril, vibrante, hermosa y siempre enferma, concluyó San Millán de la Cogolla un viaje vertiginoso que había comenzado dos años antes, pero que en realidad arrancó entre las brumas del siglo sexto, cuando un pastor, discípulo de San Felices, tuvo la ocurrencia de perderse en las espesuras de los montes Distercios para llevar una vida de ayuno, plegaria, silencio y soledad.

Imagen del Cordero y los Cuatro Vivientes, incluida en el Beato de San Millán, que también se guarda en la Real Academia de la Historia (Códice 33). Es uno de los documentos considerados «de interés mundial» por la Unesco.
Imagen del Cordero y los Cuatro Vivientes, incluida en el Beato de San Millán, que también se guarda en la Real Academia de la Historia (Códice 33). Es uno de los documentos considerados «de interés mundial» por la Unesco.
Las Glosas Emilianenses, o el Códice 60 de la Real Academia de la Historia. En el margen, un copista anónimo anotó el que aún se considera el primer texto castellano escrito. Es una plegaria. «Cono aiutorio de nuestro dueno dueno Christo...».
Las Glosas Emilianenses, o el Códice 60 de la Real Academia de la Historia. En el margen, un copista anónimo anotó el que aún se considera el primer texto castellano escrito. Es una plegaria. «Cono aiutorio de nuestro dueno dueno Christo...».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos