Merkel y Macron lideran la lucha contra el cambio climático ante la huida de Trump

J. C. BARRENA BERLÍN.

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo ayer en Bonn que el calentamiento global se ha convertido en un serio peligro y una «cuestión crucial» para la humanidad. Las medidas adoptadas hasta el momento son insuficientes para alcanzar las metas del acuerdo de París, destacó Merkel, quien exigió mayores esfuerzos a los participantes en la Cumbre Climática de las Naciones Unidas. La lucha contra esa amenaza precisa de «compromisos claros y firmes», coincidió el presidente francés, Emmanuel Macron.

Casi 200 países han suscrito el acuerdo de París de 2015. La excepción es Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, anunció su abandono por considerarlo perjudicial para los intereses nacionales y ha enviado a Bonn a un funcionario medio. Pese a todo un nutrido grupo de estados, ciudades y empresas de EE UU han anunciado su intención de aplicar el acuerdo de París y han mandado representantes a Bonn.

Por este motivo, el discurso de Merkel era muy esperado. Varias organizaciones ecologistas exigen a la canciller impusiera en Alemania el fin de las centrales térmicas de carbón. «Quiero dejarlo claro. Aquí en Alemania tampoco lo tenemos fácil», reconoció la líder conservadora. «Sabemos que Alemania, como país que aun utiliza masivamente carbón, debe hacer una apreciable aportación para alcanzar esas metas», añadió Merkel, quien destacó que hay en juego muchos empleos y que la energía debe seguir asequible.

Macron aseguró a su vez que su país luchará «apasionadamente» por la reducción de las emisiones contaminantes. El presidente francés hizo igualmente referencia a la financiación de las medidas para frenar el cambio climático en aquellos países en desarrollo que carecen de las tecnologías y los fondos para afrontar el problema. No faltará en 2018 «ni un céntimo» pese al abandono de la iniciativa mundial por Estados Unidos, dijo Macron.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos